- K
- A
As a journalist, I’ve witnessed firsthand how groupthink and media sensationalism can distort a narrative. As my dad’s oldest daughter, I’ve also experienced how inaccurate reporting can devastate a family. My dad was arrested and falsely accused of allegations he did not commit, and I’ve taken it upon myself to set the record straight—not only by advocating for my dad but also by standing up for my family.
My family has endured relentless cyberbullying on social media, harassment from some members of our community who don't know us and the painful reality of seeing how easily people can be persuaded without knowing the full truth.
Despite it all, we remain united in Christ and continue to stand firmly behind my dad. People often forget that behind every headline is a real person—with children, a family, and loved ones who are deeply affected by what’s written and shared.
We are praying for the truth to come out.
Como periodista, he sido testigo directo de cómo el pensamiento grupal y el sensacionalismo con las redes sociales pueden distorsionar la realidad. Como hija mayor de mi padre, también he experimentado cómo una falsa acusación puede devastar a una familia. Mi padre fue arrestado y acusado falsamente de delitos que no cometió, y me he comprometido a esclarecer los hechos, no solo abogando por él, sino también defendiendo a mi familia.
Mi familia ha sufrido acoso cibernético continuo en las redes sociales, hostigamiento por parte de algunos miembros de nuestra comunidad que no nos conocen. Es dolorosa la realidad de ver con qué facilidad se puede persuadir a la gente sin conocer toda la verdad.
A pesar de todo, permanecemos unidos en Cristo y seguimos apoyando firmemente a mi padre. A menudo se olvida que detrás de cada titular hay una persona real, con hijos, una familia y seres queridos que se ven profundamente afectados por lo que se escribe y se comparte.
Oramos para que la verdad salga a la luz.





