- K
- M

Unidos por Zahorí Una Guerrera de Dios contra el Cáncer
0% complete
$275 raised of
6 donations
Hello, my name is Andrea Baptista. Today I am writing to you to share the story of my friend and countryman, Zahorí Surimara Mendoza Mejía. Zahorí is a brave woman in the full extent of the word: worker, with a unique personality and a 43-year-old single mother. Unfortunately, his life took a radical turn in mid-2025.
Like many Venezuelans, Zahorí has faced the reality of migration with determination to get his children ahead. He lived and worked in Chile for two years before returning home. Later, she traveled to the United States, where I had the happiness of meeting her, working with her and building a beautiful friendship. After six months, he decided to return to Venezuela to reunite with his family.
In July 2025, life put him to the most difficult test: he detected a small mass in his bosom. After a series of medical studies and 21 days of anxious waiting, he received the diagnosis: Grade II, triple negative and invasive breast cancer.
In Venezuela, access to comprehensive health treatment is a titanic challenge due to the crisis and limited resources. For Zahorí, every day is crucial. His medical protocol consists of 12 sessions of chemotherapy (of which he has already managed to complete three), followed by surgery and, finally, radiotherapy sessions.
Zahorí is a fighter, but she can't win this battle alone. You need our economic solidarity to cover the high costs of your treatment, which includes:
Special food: A high-quality diet essential to strengthen your immune system.
Transfers: Constant mobilization to attend their chemotherapy sessions.
Control studies: Resonances (abdomen, neck and pelvis) and laboratory tests after each cycle.
Surgical intervention.
Radiotherapies.
Thanks to God and the support of his loved ones, he has already advanced the first steps, but the road to go is still long and expensive. Any contribution, no matter how small it may seem, or the simple fact of sharing this message, brings us one more step closer to the recovery of our warrior.
Let's help Zahorí beat cancer!
Hola, mi nombre es Andrea Baptista. Hoy les escribo para compartir la historia de mi amiga y paisana, Zahorí Surimara Mendoza Mejía. Zahorí es una mujer valiente en toda la extensión de la palabra: trabajadora, de personalidad única y madre soltera de 43 años. Lamentablemente, su vida dio un giro radical a mediados de 2025.
Como muchos venezolanos, Zahorí ha enfrentado con determinación la realidad de la migración para sacar adelante a sus hijos. Vivió y trabajó en Chile durante dos años antes de regresar a su hogar. Posteriormente, viajó a los Estados Unidos, donde tuve la dicha de conocerla, trabajar con ella y construir una hermosa amistad. Tras seis meses, decidió volver a Venezuela para reencontrarse con los suyos.
En julio de 2025, la vida le puso la prueba más difícil: detectó una pequeña masa en su seno. Tras una serie de estudios médicos y 21 días de angustiosa espera, recibió el diagnóstico: Cáncer de mama grado II, triple negativo e invasivo.
En Venezuela, acceder a un tratamiento de salud completo es un desafío titánico debido a la crisis y la limitación de recursos. Para Zahorí, cada día es crucial. Su protocolo médico consiste en 12 sesiones de quimioterapia (de las cuales ya ha logrado completar tres), seguidas de una cirugía y, finalmente, sesiones de radioterapia.
Zahorí es una luchadora, pero no puede ganar esta batalla sola. Necesita de nuestra solidaridad económica para cubrir los altos costos de su tratamiento, que incluye:
Alimentación especial: Una dieta de alta calidad esencial para fortalecer su sistema inmunológico.
Traslados: Movilización constante para asistir a sus sesiones de quimioterapia.
Estudios de control: Resonancias (abdomen, cuello y pelvis) y exámenes de laboratorio después de cada ciclo.
Intervención quirúrgica.
Radioterapias.
Gracias a Dios y al apoyo de sus seres queridos, ya ha avanzado los primeros pasos, pero el camino por recorrer aún es largo y costoso. Cualquier aporte, por pequeño que parezca, o el simple hecho de compartir este mensaje, nos acerca un paso más a la recuperación de nuestra guerrera.
¡Ayudemos a Zahorí a vencer el cáncer!





