- Z
- M
Hay ausencias que dejan un vacío irreparable, pero la de nuestro padre, Víctor Mejía, nos ha dejado también una batalla que no podemos ganar solos. Víctor fue un guerrero que convivió con la diabetes por más de 30 años con una sonrisa, hasta que el pasado diciembre su corazón nos dio el aviso más crítico: sus tres arterias principales estaban obstruidas al 95%.
La crisis: Una decisión de vida o muerte
En la desesperación de una emergencia donde el sistema público no pudo recibirlo por la gravedad de su estado, tuvimos que trasladarlo a un hospital privado. No fue una decisión de lujo, fue una decisión de amor y supervivencia. Durante 2 semanas, vimos a nuestro padre aferrarse a la vida a través de cuatro cirugías complejas:
El primer intento: Un procedimiento para destapar sus arterias que no fue suficiente.
La tecnología como esperanza: Una segunda cirugía para colocarle un dispositivo Impella, permitiendo que su corazón descansara mientras seguía latiendo por él.
La falla multiorgánica: Cuando sus riñones colapsaron, entró a una tercera cirugía para hemodiálisis.
El último aliento: Una cuarta intervención para liberar sus pulmones del líquido acumulado.
El desenlace y el llamado a la solidaridad
A pesar del esfuerzo titánico de los médicos y de su propio espíritu, el 21 de diciembre sus órganos dejaron de responder. Papá se fue, pero nos dejó el legado de su valentía y, lamentablemente, una deuda hospitalaria de 3.5 millones de pesos.
Hasta el día de hoy, como hijos y familia, hemos agotado todos nuestros recursos para cubrir los gastos, pero la cifra es inalcanzable para nosotros solos. Hoy no solo pedimos dinero; pedimos un respiro para nuestra familia.
Cómo puedes ayudar
Cualquier donación, por pequeña que parezca, nos acerca a cerrar este capítulo tan doloroso y nos permite enfocarnos en sanar nuestro corazón sin la angustia de una deuda que nos sobrepasa. Si no puedes donar, ayúdanos compartiendo este enlace.
Agradecemos profundamente que abran su corazón a nuestra historia.
Con amor y gratitud eterna:
Ary, Diego y familia

