- S
On Thursday, November 6, our lives changed forever. That morning, while my dad was at work, three vehicles approached him, and in an instant, he was detained by ICE. A few hours later, we got the call, the kind of call you never think you’ll get. My heart dropped. I remember feeling numb, confused, and helpless all at once. Since that moment, our family has been struggling to process everything and to stay strong for one another.
We are a family of six, and our youngest sibling is only 13 years old. It has been incredibly painful to see everyone trying to stay hopeful while missing our dad so much. We continue to search for answers, but very little is clear.
My dad left Mexico 50 years ago to start a new life here in the United States, chasing the hope of something better. He left behind his parents and everything he knew so that one day his family could have a safer, more stable life. Sadly, he was never able to see his parents one last time before they passed away. His only dream has always been to give us the opportunities he never had.
We always knew that something like this could happen, that every time we stepped outside there was a risk, but I never thought it would happen to us. My dad is one of the hardest working people I know. He has sacrificed so much for our family, always putting our needs before his own. Even on his hardest days, he showed up for us, making sure we had food, a roof over our heads, and love to hold us together. He doesn’t deserve this. None of us do.
Right now, we are doing everything we can to bring him home. We are raising funds to help cover his legal fees, travel expenses, and other urgent costs that have come with this heartbreaking situation.
Anything helps, whether it’s donating, sharing this page, or keeping us in your thoughts and prayers. Your kindness and support mean more than words can express.
From the bottom of our hearts, thank you for standing with us and helping us fight to bring our dad home.
With love,
The Morales Family
El jueves 6 de noviembre, nuestras vidas cambiaron para siempre. Esa mañana, mientras mi papá estaba trabajando, tres vehículos se le acercaron y, en un instante, fue detenido por ICE. Unas horas después, recibimos la llamada, ese tipo de llamada que nunca piensas que te llegará. Mi corazón se desplomó. Recuerdo sentirme entumecida, confundida e impotente todo al mismo tiempo. Desde ese momento, nuestra familia ha estado luchando por procesarlo todo y mantenerse fuerte el uno para el otro.
Somos una familia de seis, y nuestro hermano menor tiene solo 13 años. Ha sido increíblemente doloroso ver cómo todos intentan mantener la esperanza mientras extrañamos tanto a mi papá. Seguimos buscando respuestas, pero muy poco está claro.
Mi papá dejó México hace 50 años para comenzar una nueva vida aquí en Estados Unidos, persiguiendo la esperanza de algo mejor. Dejó atrás a sus padres y todo lo que conocía para que algún día su familia pudiera tener una vida más segura y estable. Lamentablemente, nunca pudo ver a sus padres por última vez antes de que fallecieran. Su único sueño siempre ha sido darnos las oportunidades que él nunca tuvo.
Siempre supimos que algo así podía pasar, que cada vez que salíamos había un riesgo, pero nunca pensé que nos pasaría a nosotros. Mi papá es una de las personas más trabajadoras que conozco. Ha sacrificado tanto por nuestra familia, siempre poniendo nuestras necesidades antes que las suyas. Incluso en sus días más difíciles, él siempre estuvo ahí para nosotros, asegurándose de que tuviéramos comida, un techo y amor que nos mantuviera unidos. Él no se merece esto. Ninguno de nosotros.
En este momento, estamos haciendo todo lo posible para traerlo de vuelta a casa. Estamos recaudando fondos para ayudar a cubrir sus gastos legales, costos de viaje y otros gastos urgentes que han surgido con esta situación tan dolorosa.
Cualquier ayuda es bienvenida, ya sea donando, compartiendo esta página o manteniéndonos en sus pensamientos y oraciones. Su bondad y apoyo significan más de lo que las palabras pueden expresar.
Desde el fondo de nuestros corazones, gracias por apoyarnos y ayudarnos a luchar para traer a nuestro papá de vuelta a casa.
Con cariño,
La Familia Morales





