- B

Support Our Move to Oaxaca, Mexico
0% complete
$2,125 raised of $4K
24 donations
After 20 years in the U.S., my family will soon be heading back to Oaxaca, Mexico, a place that I’ve never known.
I was born in 2007 in Fort Myers, Florida, and I have spent my entire life in southwest Florida. This past spring, I graduated from LaBelle High School. I live with my parents and my three younger brothers: a 15-year-old boy and 3-year-old twins. My dad is self-employed and works in construction. My dad works very hard to give his children the best life possible, and he cares deeply for his family. When he comes home from a long and tiring day at work, he always makes time to play with my siblings. Ever since I graduated, I’ve joined my dad in his construction work to help support my family.
On the Saturday of Thanksgiving weekend, my dad, uncle, 15-year-old brother, and I were on our way to work when we were pulled over by a Florida state trooper. My dad and my uncle were detained and face deportation—in fact, my uncle has already been sent back to Mexico. My dad is still detained, and he has told us over the phone that he is constantly cold and cannot sleep due to anxiety. Like my uncle, my dad will likely be deported to Mexico, where he has not lived in two decades and which is unfamiliar to all of his four children.
When my dad was arrested, my family lost its main breadwinner. My mom does not work because she takes care of my baby twin brothers. Because I worked for my dad, I’ve had to look for work elsewhere since his arrest and have only been working one to two days per week. Even though I just barely finished high school, I now feel the pressure of being the sole breadwinner for my family.
Without my dad, my family cannot make ends meet. We don’t have money for food, bills, or rent. One of my baby brothers still wears diapers, which is a constant expense that is difficult for us to afford. We also have to pay for my dad to be able to call us from detention.
Once my dad is deported, we plan to join him in Oaxaca so that our family can be complete again. The trip will be expensive: we’ll need to purchase plane tickets for my mom and the four kids, suitcases for all of our belongings, and rides to the airport in Florida and from the airport in Oaxaca to my parents’ hometown (approximately 6 hours by car). Once we arrive back to my parents’ hometown, we’ll have significant financial need while we try to restart our lives in a new home. My dad and I will need to look for work, and my brothers will need services as they adjust to a country they’ve never known.
My family is grateful for your support during this difficult time. Although this is not the path we imagined, we are excited to soon be together again.
ESPAÑOL:
Después de 20 años en los Estados Unidos, pronto mi familia regresará a Oaxaca, México, un lugar que yo nunca he conocido.
Nací en 2007 en Fort Myers, Florida y he vivido siempre en el suroeste de Florida. En la primavera, me gradué de la escuela secundaria en LaBelle, Florida. Vivo con mis papás y mis tres hermanos menores: uno de 15 años y gemelos de 3 añitos. Mi papá trabaja autónomo en la construcción. Trabaja muy duro para darle lo mejor a sus hijos y está muy atento a su familia. Siempre cuando regresa de un día largo de trabajo, todavía pasa tiempo jugando con mis hermanos. Desde que me gradué, he trabajado a su lado en la construcción para apoyar a mi familia.
El sábado del Día de Acción de Gracias, mi papá, mi tío, mi hermano de 15 años y yo íbamos a trabajar cuando nos paró una policía estatal. Mi papá y mi tío fueron detenidos y enfrentan la deportación—de hecho, mi tío ya se ha enviado de regreso a México. Mi papá sigue detenido, y nos dice por teléfono que tiene frío constantemente y no puede dormir por la ansiedad. Como mi tío, mi papá a lo mejor va a ser deportado a México, una tierra que no conoce desde dos décadas y que es desconocida para todos sus hijos.
Cuando mi papá fue detenido, mi familia perdió a él que nos mantiene. Mi mamá no trabaja porque cuida a mis hermanos gemelos. Por estar trabajando para mi papá, desde su arresto he tenido que buscar trabajo en otro lugar y trabajo nomás uno o dos días a la semana. Apenas terminando de estudiar ya siento la presión de mantener a mi familia solito.
Sin mi papá, mi familia no nos puede mantener. No tenemos dinero para la comida, los biles o la renta. Uno de mis hermanos todavía ocupa pañales, y es un gasto constante que es difícil para nosotros. También tenemos que gastar dinero para que mi papá nos pueda llamar desde la cárcel.
Una vez que deporten a mi papá, pensamos unirnos a él en Oaxaca para que nuestra familia pueda estar completa otra vez. El viaje será muy caro: tenemos que comprar boletos de avión para mi mamá y los cuatro hijos, maletas para todas las cosas que tenemos, y raites al aeropuerto en Florida y desde el aeropuerto en Oaxaca al pueblo de mis papás (más o menos 6 horas por coche). Una vez que lleguemos al pueblo de mis papás, tendremos una necesidad económica mientras tratamos de reiniciar nuestras vidas en un nuevo hogar. Mi papá y yo tendremos que buscar trabajo, y mis hermanos ocuparán servicios mientras se adaptan a un país que nunca han conocido.
Mi familia está muy agradecida por su apoyo durante estos tiempos difíciles. Aunque no es el camino que imaginamos, estamos emocionados por estar reunidos pronto.
