- H
Nuestra historia — un sueño que aún puede florecer
(English above)
Un día tuvimos un sueño.
Decidimos invertir todo lo que teníamos en una tierra, y con trabajo, fe y unión familiar la convertimos en una finca de girasoles preservados: un proyecto artesanal lleno de color, esperanza y propósito.
Durante años fuimos creciendo paso a paso.
Superamos la pandemia, los cambios de gobierno y las crisis del país, refinanciando nuestras deudas una y otra vez, siempre con el deseo de mantener viva esta fuente de trabajo para nuestra familia y para las personas que trabajan con nosotros.
Pero en los últimos meses, todo se nos juntó:
️ Una tormenta inundó las bodegas y dañó gran parte de la producción.
Mi papá se enfermó gravemente de los pulmones, y el frío del lugar le impide seguir en la finca.
Las cuentas por pagar no esperan, y además enfrentamos un paro nacional que nos ha dejado más de 22 días sin poder vender un solo tallo.
Estamos acostumbrados a trabajar, a luchar y a salir adelante sin pedir ayuda,
pero esta vez la situación nos sobrepasó.
Por eso necesitamos tu apoyo para:
Salvar la finca y reparar los daños causados por la tormenta.
Mantener los empleos de quienes trabajan con nosotros y sostienen a sus familias.
Reactivar la producción artesanal de flores preservadas.
Pagar las deudas agrícolas que hoy nos asfixian.
Y, sobre todo, apoyar a nuestro padre en el tratamiento que necesita para sus pulmones y su recuperación.
Nos da vergüenza pedir ayuda, pero lo hacemos desde el corazón,
porque esta finca no es solo una fuente de ingresos: es nuestra vida, nuestro propósito y nuestro hogar.
Cada donación, cada palabra y cada compartida nos acerca a volver a florecer.
Gracias por creer en nosotros y en la esperanza que nace de la tierra.
⸻
Our story — a dream that can still bloom
One day we had a dream.
We invested everything we had into a small piece of land, and with hard work, faith, and family unity, we turned it into a sunflower farm, an artisanal project filled with color, hope, and purpose.
For years, we grew little by little.
We survived the pandemic, political and economic crises, and refinanced our debts many times —always working to keep this farm alive for our family and for the workers who depend on it.
But recently, everything came at once:
️ A storm flooded our warehouses and destroyed most of our production.
My father became seriously ill with lung problems, and the cold weather no longer allows him to return to the farm.
Our debts keep growing, and a national strike has stopped all sales for over 22 days.
We’re used to working hard and finding ways to get ahead without asking for help,
but this time we simply can’t do it alone.
We’re asking for your support to:
Save our farm and repair the damage caused by the flood.
Protect the jobs of our loyal workers and their families.
Restart our handmade flower production.
Pay agricultural debts that we can’t cover right now.
And most importantly, help our father with the medical treatment he needs to recover his lungs and his strength.
It’s not easy to ask for help, but we do it with humility and gratitude,
because this farm isn’t just a business —it’s our life, our purpose, and our home.
Every donation, every word, every share brings us closer to blooming again.
Thank you for believing in us and in the hope that grows from the earth.
Organizer and beneficiary
Laura del Carmen Molina Villalba
Beneficiary





