My name is Yarissa Suarez, and I am a pastor, small business owner, community advocate, and a single mother of two boys (ages 9 and 19). For the past year and eight months, I have poured my heart into running a Christian coffee shop at 70 E 1st Street in the Lower East Side of Manhattan. This space is more than just a business—it’s a community hub, an NYC Reading Hub, and a place of faith, learning, and connection for so many in our neighborhood.
Mi nombre es Yarissa Suarez, soy pastora, dueña de un pequeño negocio, defensora de la comunidad y madre soltera de dos hijos (de 9 y 19 años). Durante un año y ocho meses, he dedicado mi vida a dirigir una cafetería cristiana en el 70 E 1st Street en el Lower East Side de Manhattan. Este espacio es mucho más que un negocio: es un centro comunitario, un NYC Reading Hub y un lugar de fe, aprendizaje y conexión para muchas personas en nuestro vecindario.
Lamentablemente, como muchos pequeños negocios, estamos luchando por mantenernos abiertos. El aumento de costos, las dificultades financieras y los efectos continuos de la pandemia nos han puesto en riesgo de cerrar nuestras puertas definitivamente. Además, también corro el riesgo de perder mi hogar. He solicitado asistencia, pero mi petición fue denegada, y me estoy quedando sin opciones para mantener a mi familia y mi negocio a flote.
Hoy recurro a ustedes en busca de apoyo para cubrir el alquiler, los servicios públicos y los gastos esenciales, con el fin de mantener este espacio tan importante en funcionamiento y evitar que mi familia pierda nuestro hogar. Cada donación, grande o pequeña, nos ayudará a seguir ofreciendo un lugar acogedor para nuestra comunidad, un centro de lectura para los niños y un negocio que sirve con amor y fe.
Por favor, considera hacer una donación y compartir esta campaña con otros. Tu bondad y generosidad pueden marcar la diferencia para que podamos seguir adelante y mantener un techo sobre nuestras cabezas.
Gracias por creer en nuestra misión y por apoyarnos en este momento tan crítico.
Unfortunately, like many small businesses, we are struggling to stay open. Rising costs, financial hardships, and the lingering effects of the pandemic have put us at risk of closing our doors permanently. On top of this, I am also at risk of losing my home. I have applied for assistance, but my application was denied, and I am running out of options to keep my family and my business afloat.
I am reaching out for your support to help cover rent, utilities, and essential expenses to keep this vital space running—and to prevent my family from losing our home. Every donation, big or small, will help us continue providing a welcoming place for our community, a reading hub for children, and a business that serves with love and faith.
Please consider donating and sharing this campaign with others. Your kindness and generosity can make all the difference in helping us stay open and keeping a roof over our heads.
Thank you for believing in our mission and for standing with us in this critical time.
