- L
- A
Imagina salir cada día a buscar entre la tierra a un ser querido, sin saber si lo encontrarás, con la esperanza como única guía y sin el respaldo de ninguna autoridad. Así viven las madres buscadoras, mujeres valientes que recorren campos, cerros y caminos con sus propias manos, buscando a sus hijas e hijos desaparecidos. Pero esta lucha incansable tiene un costo: transporte, herramientas, agua, alimentación, seguridad… y todo lo cubren ellas, con lo poco que tienen, porque ni el gobierno ni las instituciones públicas les brindan apoyo. Para el rastreo de junio de 2025, necesitan de nuestra ayuda. Cada donación, por pequeña que sea, es una forma de decirles: “No están solas”. Porque no podemos permitir que el olvido sea lo único que acompañe su dolor. Dona y sé parte de esta causa profundamente humana.


