Hola, mi nombre es Laura .
Hoy escribo con el corazón en la mano y con una mezcla de dolor, miedo y esperanza.
Hace apenas unos días di a luz a mi bebé mediante una cesárea. Todavía estoy en recuperación, aprendiendo a ser mamá, tratando de ser fuerte por mi hijo que tiene días de nacido. En medio de ese momento tan frágil y sagrado, ICE detuvo a mi esposo el viernes 26 de diciembre afuera de la tienda Cubs, Lake Street en Minneapolis.
en este país. En todo este tiempo, lo único que hemos hecho es trabajar honestamente, esforzarnos y soñar con un futuro mejor. Este año recibimos la noticia más hermosa: la llegada de nuestro bebé. Planeamos cada detalle, soñamos con disfrutar cada momento juntos como familia.
Pero ese sueño se rompió de golpe.
El viernes, se lo llevaron sin importarles que nuestro bebé estaba en el carro. No les importó que yo acababa de pasar por una cirugía, que él era el sostén de nuestra familia, que nuestro hijo necesitaba a su papá. Hoy, mi esposo está lejos de nosotros, y mi bebé y yo estamos solos.
Estoy recaudando fondos para los costos legales porque necesito traer a mi esposo de vuelta, para poder enfrentar este momento tan duro, y poder darle a mi hijo lo que merece: crecer con sus dos padres.
Cualquier apoyo, donación o compartir esta historia significa esperanza para nosotros.
Gracias por leer, por sentir con nosotros y por ayudarnos a no rendirnos.
Mi bebé merece a su papá en casa.

