My name is Leonela, and I am writing this with a broken heart and shaking hands.
My husband, Mario Fajardo , was detained by ICE while we were leaving our home to go to work, like any normal, hardworking family. I was right there with him. Our 3-month-old baby was in my arms. In just a few moments, my children’s father was taken away from us.
Mario is not a criminal.
He has no criminal record.
He had no deportation order.
He was doing everything the right way.
Since 2022, Mario has been the provider for our family. He is a loving, present, and responsible father. Together we are raising three daughters:
• an 8-year-old,
• a 6-year-old,
• and a 3-month-old baby, who now cries and reaches for a father who is no longer home.
Today, I am completely alone, trying to survive with three children and no income. My daughters ask me every day,
“Mom, when is daddy coming back?”
I don’t know how to explain to them that even when you do everything right, ICE can still destroy a family without mercy.
Along with the emotional pain, we are now facing a terrifying reality:
• I don’t know how I will pay rent
• I don’t know how I will buy food
• I don’t know how I will afford diapers and formula
• And now we must also pay thousands of dollars in legal fees, because fighting for my husband’s freedom has a cost we cannot afford alone
We are not asking for luxury.
We are asking for justice.
We are fighting so that Mario can be released, so he can hug his daughters again, so our baby can grow up with her father, and so we can return to the honest, peaceful life we built in this country.
A family should not be destroyed like this.
Three little girls should not grow up without their father.
Doing the right thing should not end behind bars.
If you are able, please donate.
If you cannot donate, PLEASE SHARE our story. Sharing saves families too.
Every donation brings us one step closer to bringing Mario home.
Every share is a voice saying this injustice is not okay.
From a desperate wife,
from a mother fighting for her children,
thank you for seeing us, thank you for helping us, and thank you for standing with our family.
…………………….
“ICE nos arrebató a un padre inocente: ayúdanos a traerlo a casa”
Mi nombre es Leonela y hoy estoy viviendo la peor pesadilla de mi vida.
Mi esposo, Mario Eduardo Fajardo Avilés, fue detenido por ICE cuando salíamos de nuestra casa para ir a trabajar, como cualquier familia normal. Yo estaba con él. Nuestro bebé de solo 3 meses estaba en mis brazos. En segundos, frente a mí y frente a nuestras hijas, me arrancaron al padre de mis niñas.
Mario no es un criminal.
No tiene delitos.
No tenía orden de deportación.
No estaba huyendo. Estaba haciendo las cosas bien.
Desde el año 2022, Mario ha trabajado honestamente para sostener a nuestra familia. Él es un padre presente, amoroso y responsable. Juntos criamos a tres niñas:
una de 8 años,
una de 6 años,
y una bebé de 3 meses, que hoy se duerme llorando porque no entiende por qué su papá ya no vuelve a casa.
Hoy quedé completamente sola, sin ingreso, sin respuestas y con tres niñas que dependen solo de mí. Mis hijas me preguntan todos los días:
“Mamá, ¿cuándo vuelve papá?”
Y yo no tengo cómo explicarles que, aun haciendo todo bien, ICE separó a nuestra familia sin compasión.
Además del dolor, ahora enfrentamos el miedo de perderlo todo:
No sé cómo pagar la renta
No sé cómo comprar comida
No sé cómo cubrir pañales y leche
Y ahora tengo que reunir miles de dólares para un abogado, porque la libertad de mi esposo tiene un precio que no podemos pagar solos
No estamos pidiendo caridad.
Estamos pidiendo justicia.
Estamos luchando para que Mario salga de detención, para que pueda abrazar a sus hijas, para que nuestra bebé conozca a su padre fuera de una reja, para que podamos volver a tener la vida honrada y estable que construimos en este país.
Una familia no debería ser destruida así.
Tres niñas no deberían crecer sin su padre por una injusticia.
Hacer las cosas bien no debería terminar en una celda.
Por favor, si puedes ayudar, dona.
Si no puedes donar, COMPARTE esta historia.
Compartir también salva familias.
Cada donación nos acerca a traer a Mario a casa.
Cada compartida es una voz más diciendo que esto NO es justo.
De una esposa desesperada,
de una madre luchando por sus hijas,
gracias por no ignorar nuestro dolor.




