- C
- M
Hello my Name is Nayeli Ponce De Leon God, the universe, and my guardian angels have given me the strength to ask our community for help. It breaks my heart to write this, but my family and I are facing a devastating tragedy, and any support no matter the amount means the world to us.
My uncle, Joaquin Ponce de Leon, was born on July 26, 1976, in Mexico City. He grew up with his five siblings and his parents in a humble home. When Joaquin was only 21, his mother passed away due to poverty. This heartbreaking loss pushed him to seek a better life for himself and his siblings.
He and his sister migrated to the United States with hopes of building a future. Joaquin worked tirelessly in warehouses unloading trucks. Despite the hardship, he created a family here he married and became the proud father of two children. He was always cheerful, full of life, and deeply devoted to his family. One of his greatest wishes was to return to Mexico to hug his siblings again, but sadly, that day never came.
Joaquin battled type 2 diabetes and survived two strokes. On November 22, 2025, we found him in his bedroom, appearing as if he were asleep. When 911 arrived, he was declared deceased. His passing was sudden and traumatic for all of us.
We are a low-income family, living day to day, especially with the immigration challenges we face. Joaquin did not have life insurance or any financial assistance for funeral costs. We want, more than anything, to send him back to Mexico so he can rest in peace near his loved ones.
My uncle was a humble, hardworking man with a big heart. He never wanted to burden anyone. He carried his pain quietly and left this world in silence.
We are asking for help to cover funeral expenses and the cost of transporting his body to Mexico.
Any donation truly any amount is a blessing to our family during this painful time.
Thank you for reading our story, for your prayers, and for your generosity.
From the bottom of our hearts,
The Ponce de Leon Family
Hola mi Nombre es Nayeli Ponce de Leon Dios, el universo y mis ángeles de la guarda me han dado la fuerza para pedir ayuda a nuestra comunidad. Me rompe el corazón escribir esto, pero mi familia y yo nos enfrentamos a una tragedia devastadora, y cualquier apoyo, sin importar la cantidad, significa el mundo para nosotros.
Mi tío, Joaquín Ponce de León, nació el 26 de julio de 1976 en la Ciudad de México. Creció con sus cinco hermanos y sus padres en un hogar humilde. Cuando Joaquín tenía solo 21 años, su madre falleció debido a la pobreza. Esta desgarradora pérdida lo empujó a buscar una vida mejor para él y sus hermanos.
Él y su hermana emigraron a los Estados Unidos con la esperanza de construir un futuro. Joaquín trabajaba incansablemente en almacenes descargando camiones. A pesar de las dificultades, creó una familia con la que se casó y se convirtió en el orgulloso padre de dos hijos. Siempre estaba alegre, lleno de vida y profundamente dedicado a su familia. Uno de sus mayores deseos era regresar a México para abrazar de nuevo a sus hermanos, pero tristemente, ese día nunca llegó.
Joaquín luchó contra la diabetes tipo 2 y sobrevivió a dos accidentes cerebrovasculares. El 22 de noviembre de 2025, lo encontramos en su dormitorio, apareciendo como si estuviera dormido. Cuando llegó el 911, fue declarado fallecido. Su fallecimiento fue repentino y traumático para todos nosotros.
Somos una familia de bajos ingresos, que vivimos día a día, especialmente con los desafíos de inmigración que enfrentamos. Joaquín no tenía seguro de vida ni asistencia financiera para los gastos funerarios. Queremos, más que nada, enviarlo de vuelta a México para que pueda descansar en paz cerca de sus seres queridos.
Mi tío era un hombre humilde y trabajador y con un gran corazón. Él nunca quiso cargar a nadie. Él llevó su dolor en silencio y dejó este mundo en silencio.
Pedimos ayuda para cubrir los gastos funerarios y el costo de transportar su cuerpo a México.
Cualquier donación realmente cualquier cantidad es una bendición para nuestra familia durante este tiempo doloroso.
Gracias por leer nuestra historia, por sus oraciones y por su generosidad.
Desde el fondo de nuestros corazones,
La familia Ponce de León





