We are fundraising to support and protect our community from abuse of discretion, noncompliance with CTO bylaws regarding board elections and directors appointments, causing excessive legal expense for the park, failure to avoid current lawsuit against the park. Undue interference with park management causing two management companies to quit. Creation of an office for themselves inside the clubhouse without building permits and homeowner’s input. Failure to provide to members meeting minutes and details on certain financial transactions when the members were asking. Lastly, ordering park management who to evict or not to evict or not to evict and selective enforcement of park rules.
The eviction of Shelby and Karissa, residents of Space 139, is a striking example of the harm caused by this mismanagement. During their trail, CTO resented eviction of 22 separate seven-day notices issued between July and September 2024 to justify their eviction. Despite being current on rent and causing no disturbance, Shelby and Karissa spent over $18,000 defending themselves, while CTO spent over $34,000 on legal fees and rejected rent payments, choosing instead to purse their removal. The alleged violations include the presence of their tortoise, Presley, who has always lived peacefully alongside their home, a non-operational vehicle in their drive way, and items such as a surfboard and children’s bicycles left on the side of their home. That these trivial matters were treated as grounds for eviction shocks the conscience, revealing a pattern of retaliation and selective enforcement, not legitimate management concern. The eviction, executed in September 2025, resulted in CTO filing a warehouse lien on their home- leaving the family homeless.
Our goal is to bring the park back to compliancy.
Estamos recaudando fondos para apoyar y proteger a nuestra comunidad contra el abuso de poder, el incumplimiento de los estatutos de la CTO con respecto a las elecciones de la junta directiva y el nombramiento de directores, lo que ha generado gastos legales excesivos para el parque y ha provocado la demanda actual contra el mismo. La indebida interferencia en la gestión del parque ha causado la renuncia de dos empresas de administración. Se creó una oficina dentro de la casa club sin los permisos de construcción necesarios ni la aprobación de los propietarios. Se ha negado a los miembros el acceso a las actas de las reuniones y a los detalles de ciertas transacciones financieras, a pesar de sus solicitudes. Finalmente, se ha ordenado a la administración del parque a quién desalojar y a quién no, aplicando las normas de forma selectiva.
El desalojo de Shelby y Karissa, residentes del lote 139, es un ejemplo flagrante del daño causado por esta mala gestión. Durante el juicio, la CTO presentó 22 avisos de desalojo de siete días, emitidos entre julio y septiembre de 2024, para justificar su expulsión. A pesar de estar al día con el alquiler y no causar ningún problema, Shelby y Karissa gastaron más de $18,000 en su defensa, mientras que la CTO gastó más de $34,000 en honorarios legales y rechazó los pagos del alquiler, optando en cambio por su desalojo. Las supuestas infracciones incluyen la presencia de su tortuga, Presley, que siempre ha vivido pacíficamente junto a su casa, un vehículo averiado en su entrada y objetos como una tabla de surf y bicicletas infantiles dejados a un lado de su casa. Que estos asuntos triviales se consideraran motivos de desalojo es indignante y revela un patrón de represalias y aplicación selectiva de las normas, en lugar de una preocupación legítima por la gestión. El desalojo, ejecutado en septiembre de 2025, resultó en que la CTO presentara un embargo sobre su casa, dejando a la familia sin hogar.
Nuestro objetivo es que el parque vuelva a cumplir con la normativa.


