Ayudemos a Valeria a volver a casa
Nuestra querida amiga Valeria, de tan solo 22 años, ha sufrido un terrible accidente de tráfico en Australia que ha cambiado su vida y la de su familia en cuestión de segundos.
Como consecuencia del accidente, sufrió una lesión cerebral traumática grave y actualmente permanece ingresada en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) en Perth, en coma inducido. Su estado sigue siendo muy grave y los médicos estiman que necesitará, como mínimo, entre seis meses y un año de hospitalización y rehabilitación.
Hoy queremos pedir ayuda para que su familia pueda afrontar los enormes costes derivados de esta situación y centrarse únicamente en acompañar a Valeria durante su recuperación.
Quienes conocemos a Valeria sabemos que es una persona imposible de olvidar. Es alegre, generosa, soñadora y trabajadora. Siempre ha perseguido sus sueños con valentía y una sonrisa, convencida de que las mejores experiencias están al otro lado del miedo.
Nació en Madrid, en una familia colombiana, y con apenas 12 años tuvo que marcharse a Colombia junto a su familia debido a dificultades económicas. Dos años después regresaron a España y se instalaron en Bilbao, donde construyó gran parte de su vida y creó amistades que hoy seguimos a su lado.
Tras graduarse en Biotecnología en Barcelona, decidió cumplir otro de sus sueños: viajar, descubrir el mundo y conocerse mejor. Primero vivió en Nueva Zelanda y, meses después, consiguió un visado para Australia, donde comenzó una nueva etapa llena de ilusión. Allí trabajó como camarera, recolectora de kiwis, repartidora en bicicleta y, más recientemente, en una fábrica de productos lácteos. Nunca tuvo miedo al esfuerzo ni dejó de afrontar cada reto con optimismo.
Lamentablemente, Valeria no contaba con un seguro médico cuando ocurrió el accidente. Aunque se ha presentado una solicitud al Gobierno de Australia Occidental para que asuma los costes hospitalarios debido a la gravedad del caso, todavía no existe ninguna garantía de que esa ayuda vaya a concederse.
Mientras esperan una respuesta, sus padres deben afrontar unos gastos que no dejan de crecer. En tan solo 16 días de hospitalización, la factura médica ya supera los 83.000 dólares australianos, y seguirá aumentando mientras Valeria permanezca ingresada.
A ello se suman los gastos que supone para sus padres permanecer en Australia: vuelos de urgencia, alojamiento, transporte, alimentación y la imposibilidad de regresar a su vida y a sus trabajos mientras acompañan a su hija en este momento tan difícil.
Por eso hemos creado esta campaña. Todo lo recaudado se destinará a ayudar a la familia de Valeria a hacer frente a los gastos médicos y a los costes derivados de permanecer junto a ella durante este largo proceso.
Cualquier aportación, por pequeña que sea, supondrá una gran ayuda. Y si no puedes donar, compartir esta campaña puede llegar a personas que sí puedan hacerlo.
Valeria siempre ha sido la primera en tender la mano cuando alguien la necesitaba. Hoy es ella quien necesita la nuestra.
Gracias, de todo corazón, por acompañarnos y por ayudar a que Valeria tenga la oportunidad de seguir luchando por su recuperación.

