
Ayúdanos a reunir a nuestra familia: Daniela y José Gregorio
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Ayúdanos a traer esperanza a nuestra familia: Daniela y José Gregorio necesitan nuestra ayuda
Dos vidas, una familia separada, una niña que extraña a su tía y dos madres que sufren a miles de kilómetros de distancia.
Nunca imaginé que algún día tendría que escribir estas palabras, ni que viviría un dolor tan grande sin saber qué nos depara el mañana. Hoy escribo con el corazón en la mano, como hermana, como madre y como hija, pidiendo la solidaridad de todas las personas que puedan ayudarnos en uno de los momentos más difíciles de nuestras vidas.
Mi nombre es Marlin Leiva y hoy necesito pedir ayuda para mi hermana, Daniela Leiva, y su esposo, José Gregorio Chacón Pérez, quienes fueron detenidos por inmigración (ICE).
Desde que ocurrió esta situación, nuestra familia vive entre la angustia, las lágrimas, la incertidumbre y las oraciones. Es difícil describir lo que se siente saber que dos personas a las que amas están pasando por un momento tan duro y no poder hacer mucho más que esperar noticias, buscar ayuda y luchar para que tengan el apoyo que necesitan.
Detrás de esta detención hay una familia que los ama, personas que los esperan y corazones que hoy están sufriendo profundamente.
Soy su hermana y me duele no poder abrazarla
Daniela es mi hermana, una persona que forma parte de mi vida y de mi corazón. Me duele pensar en lo que está viviendo, en la incertidumbre que enfrenta y en todo lo que debe estar sintiendo en estos momentos.
Quisiera poder abrazarla, tomarla de las manos y decirle que no está sola, que su familia está aquí, luchando por ella y buscando la manera de ayudarla. Quisiera poder quitarle el miedo y recordarle que, aunque hoy estemos atravesando una situación muy difícil, no vamos a dejar de apoyarla.
Como hermana, siento una impotencia enorme. Hay momentos en los que quisiera resolverlo todo, encontrar una respuesta inmediata y hacer que esta angustia desaparezca. Pero hoy necesito la ayuda de otras personas para poder seguir adelante y brindarle a Daniela y a su esposo el apoyo que necesitan.
Mi hija extraña muchísimo a su tía
Hay algo que me parte el corazón como madre: ver cuánto está sufriendo mi hija por la ausencia de su tía Daniela.
Mi hija la extraña muchísimo. Le duele no tenerla cerca, no poder compartir con ella como antes y no saber cuándo podrá volver a verla. Para los adultos, estas situaciones ya son difíciles de sobrellevar, pero para una niña que ama a su tía, comprender esta ausencia puede ser todavía más doloroso.
Como madre, quisiera protegerla de toda tristeza. Quisiera poder abrazarla y asegurarle que las cosas mejorarán. Pero yo también estoy sufriendo. Intento ser fuerte por mi hija, darle tranquilidad y mantener viva la esperanza, aunque por dentro tenga el corazón lleno de preocupación.
Esta situación nos ha recordado lo valiosos que son los abrazos, las conversaciones, las visitas familiares y esos pequeños momentos que muchas veces damos por sentados hasta que ya no podemos vivirlos.
Mi hija solo quiere tener a su tía cerca. Y yo solo quisiera poder devolverle esa tranquilidad.
Rosaura Castillo: una madre que sufre desde Venezuela
Nuestra mamá, Rosaura Castillo, está en Venezuela, lejos de nosotros y sin poder estar aquí para abrazar a su hija en este momento tan difícil.
No puedo imaginar completamente el dolor que siente una madre cuando sabe que su hija está detenida en otro país y ella no puede llegar hasta allí para abrazarla, consolarla o tomarla de la mano.
La distancia hace que todo sea todavía más doloroso. Hay abrazos que hacen falta, lágrimas que se derraman en silencio y preocupaciones que una madre lleva en el corazón sin poder resolverlas personalmente.
Nuestra mamá quisiera poder estar cerca de Daniela, protegerla y decirle que todo estará bien. Pero hoy tiene que enfrentar esta angustia desde Venezuela, esperando noticias y aferrándose a la esperanza de que su hija y su esposo puedan superar esta situación.
Como hija, me duele pensar en mi mamá sufriendo desde tan lejos. Quisiera darle tranquilidad, decirle que estamos haciendo todo lo posible y demostrarle que no vamos a abandonar a Daniela.
Yoana Chacón: otra madre que espera desde Chile
La mamá de José Gregorio, Yoana Chacón, se encuentra en Chile, también separada por miles de kilómetros de su hijo.
Dos madres. Dos países. Dos corazones llenos de preocupación por sus hijos.
Rosaura en Venezuela y Yoana en Chile comparten hoy un dolor que ninguna madre quisiera experimentar: la incertidumbre de no poder estar junto a sus hijos cuando más necesitan el amor y el apoyo de su familia.
No importa cuántas fronteras existan ni cuántos kilómetros las separen. El amor de una madre no tiene distancia. Una madre siempre desea proteger a sus hijos, abrazarlos cuando sufren y recordarles que nunca estarán solos.
Hoy, tanto Rosaura como Yoana necesitan esperanza. Necesitan saber que sus hijos cuentan con personas solidarias dispuestas a tenderles una mano.
Pensar en ambas madres, cada una en un país diferente, viviendo esta angustia, me rompe el corazón. Por eso quiero hacer todo lo que esté a mi alcance para ayudar a Daniela y a José Gregorio.
¿Por qué necesitamos tu ayuda?
Hemos creado esta campaña de GoFundMe con una meta de $10,000 para ayudar a cubrir los gastos relacionados con la detención de Daniela y José Gregorio, especialmente los gastos legales y otras necesidades que puedan surgir durante este proceso.
Yo recibiré las donaciones en mi cuenta bancaria y me encargaré de destinarlas a ayudarles con estos gastos, manteniendo informadas a las personas que generosamente decidan apoyarnos.
No es fácil pedir ayuda. A veces, el orgullo nos hace pensar que debemos resolverlo todo por nuestra cuenta. Pero hay momentos en la vida en los que necesitamos reconocer que no podemos hacerlo solos y que una mano amiga puede marcar una diferencia enorme.
Por eso hoy dejo a un lado cualquier vergüenza y recurro a la bondad de las personas.
Cada dólar cuenta. Cada donación representa una oportunidad de ayudar. Cada vez que alguien comparte esta campaña, nos da la posibilidad de llegar a otra persona que quizá pueda tendernos la mano.
Si puedes donar $5, $10, $20 o cualquier cantidad, te estaremos profundamente agradecidos. Si no puedes donar, compartir nuestra historia también sería una ayuda inmensa.
No te pedimos que conozcas personalmente a Daniela o a José Gregorio. Solo te pedimos que, por un momento, te pongas en nuestro lugar: imagina que tu hermana está detenida, que tu hija extraña profundamente a su tía y que tu mamá está en otro país sufriendo porque no puede abrazar a su hija.
Imagina lo que significa querer ayudar a alguien que amas y necesitar el apoyo de otras personas para conseguirlo.
Eso es lo que estamos viviendo hoy.
❤️ Ayúdanos a mantener viva la esperanza
Esta campaña no es solamente una recaudación de fondos. Es una forma de decirle a Daniela y a José Gregorio que no están solos. Es una forma de decirles a Rosaura y a Yoana que sus hijos tienen personas que se preocupan por ellos. Y es una forma de demostrarle a mi hija que, incluso en los momentos más dolorosos, todavía existe gente buena dispuesta a ayudar.
Confiamos en Dios, en la solidaridad y en la bondad de quienes puedan escuchar nuestra historia.
No sabemos cuánto durará este proceso, pero sí sabemos que queremos hacer todo lo posible para apoyar a nuestros seres queridos y ayudarlos a enfrentar esta situación con dignidad y esperanza.
A cada persona que lea estas palabras, que haga una donación, que comparta la campaña o que eleve una oración por nuestra familia: gracias desde lo más profundo de nuestros corazones.
Quizá nunca podamos devolverles todo el bien que nos hagan, pero jamás olvidaremos que, en uno de los momentos más difíciles de nuestras vidas, hubo personas que decidieron ayudarnos.
Ayúdanos a apoyar a Daniela y a José Gregorio. Ayúdanos a aliviar el dolor de Rosaura y Yoana. Ayúdanos a darle esperanza a mi hija, que extraña tanto a su tía.
Hoy necesitamos una mano amiga. Hoy necesitamos solidaridad. Hoy necesitamos recordar que, aunque una familia esté separada por fronteras y circunstancias difíciles, el amor nunca deja de luchar.
Que Dios bendiga a cada persona que nos ayude y multiplique cada gesto de generosidad.
Con todo nuestro amor y nuestra esperanza, gracias por ayudarnos a no luchar solos. ❤️





