- T
Hoy quiero compartir nuestra historia con el corazón en la mano…
Mi esposo fue detenido por migración el 13 de febrero, y desde ese momento mi vida cambió por completo. Me quedé sola con nuestro bebé, enfrentando una situación que nunca imaginé vivir.
El miedo y la incertidumbre nos agobian todos los días. No saber qué va a pasar, cuánto tiempo más durará esta situación o cuándo podremos volver a estar juntos como familia, es algo que duele profundamente.
Además de todo esto, hemos sufrido un desalojo y nos hemos visto sin un lugar estable donde vivir. Hemos pasado muchas necesidades básicas, tratando de salir adelante día a día con lo poco que tenemos.
Mi esposo también está pasando por momentos muy duros. Su salud se ha visto afectada: pesaba 85 kilogramos y ha bajado hasta los 70 kilos durante este proceso. Además, es diabético, lo que hace aún más preocupante su estado de salud en estas condiciones.
Él ya tiene su salida voluntaria firmada desde hace más de dos meses, pero aún seguimos esperando que se haga efectiva, lo que hace todo este proceso aún más difícil e incierto.
Él era nuestro proveedor, quien sostenía nuestro hogar. En este momento yo no tengo un trabajo estable; salgo a hacer aseos en casas cuando se da la oportunidad, pero no es suficiente para cubrir todas nuestras necesidades.
Hoy en día, lo único que queremos es poder regresar a nuestro país juntos, como familia, y empezar de nuevo lejos de todo este sufrimiento.
A pesar de todo, seguimos luchando con fe y esperanza de que pronto podamos reunirnos nuevamente como familia.
Hoy me atrevo a pedir ayuda. Cualquier aporte, por pequeño que sea, puede marcar una gran diferencia para nosotros en este momento tan difícil. También agradecería muchísimo si pueden compartir nuestra historia.
Todo lo que recibamos será destinado a cubrir nuestras necesidades básicas, tener un lugar seguro para mi bebé, y poder enfrentar este proceso tan difícil.
Gracias por tomarte el tiempo de leer, por tu apoyo y por ayudarnos a no perder la esperanza ❤️



