- S
- P
English below
Todas las donaciones son en pesos mexicanos
MULTIPLICA SUS ALAS
Hace más de 20 años, solo 8 Guacamayas Verdes (Ara militaris) vivían en libertad en Cabo Corrientes, Jalisco. Hoy, gracias a la dedicación de mi familia y al apoyo de diversas instituciones y personas a lo largo del proyecto, más de 110 guacamayas vuelan libres, muchas de ellas nacidas en nuestro Santuario de 70 hectáreas.
Mi nombre es Francisco Espino. En 1999, con 19 años, fundé El Santuario de las Guacamayas, un refugio para reconstruir la población de guacamayas militares en la península silvestre de Cabo Corrientes. Desde entonces, he dedicado mi vida al voluntariado para proteger estas aves y ahora mis hijos también se han unido a esta labor familiar.
Gracias a nuestro esfuerzo, en los últimos ocho años, 112 polluelos han sobrevivido hasta la edad adulta y regresan cada temporada al Santuario. Esta temporada alcanzamos una de nuestras mejores temporadas de reproducción: 26 polluelos en 18 nidos activos, casi el doble del año anterior.
El Santuario está registrado oficialmente ante las autoridades ambientales mexicanas como Unidad de Manejo para la Conservación de Vida Silvestre (UMA) “Santuario de las Guacamayas”, cumpliendo con todos los requisitos legales para la protección y manejo de la especie.
CÓMO TRABAJAMOS Y CON QUIÉN COLABORAMOS
Nuestro proyecto avanza gracias a la dedicación de la familia y al apoyo de científicos, instituciones y organizaciones como:
- World Parrot Trust – asesoría y colaboración científica internacional.
- Instituto Veterinario y Ecológico – estudios sobre manejo de psitácidos (loros).
- Biólogos de todo México – aplicación de protocolos rigurosos para el cuidado de la población de guacamayas.
Tomamos acciones como:
- Nidos artificiales donde no hay suficientes árboles grandes.
- Monitoreo y limpieza de polluelos para eliminar parásitos.
- Vigilancia constante del Santuario para proteger a las aves y otras especies de cazadores
furtivos.
- Identificación y seguimiento de guacamayas para garantizar su seguridad y supervivencia.
Gracias a este trabajo, estimamos que la tasa de supervivencia de los polluelos aumenta de 16% en la naturaleza a más del 70% en nuestro Santuario.
POR QUÉ TU AYUDA ES VITAL
La Guacamaya Verde está en peligro de extinción, con menos de 3,000 individuos en libertad. La pérdida de hábitat y la caza furtiva son las principales amenazas para su supervivencia. Con tu apoyo podemos:
- Mantener vigilancia constante en el Santuario.
- Construir y mantener nidos para nuevas generaciones.
- Reforestar el bosque y proteger su hábitat.
- Cuidar de los polluelos hasta que puedan volar por sí mismos.
ESTE 2026, UN DONANTE IGUALARÁ TODAS LAS CONTRIBUCIONES, PESO POR PESO, ¡TU AYUDA LLEGA EL DOBLE DE LEJOS!
Ejemplos de cómo tus donaciones cambian vidas:
10,000 pesos: Nido nuevo que durará muchas generaciones.
5,000 pesos: Reforestación de 500 pinos en zonas vulnerables.
3,500 pesos: Adopción de un nido por un año (cuidado de los polluelos y mantenimiento del nido).
1,000 pesos: Kit para retirar larvas de los polluelos.
350 pesos: Anillo de identificación para un polluelo.
NUESTRO COMPROMISO CON EL ECOSISTEMA
En el Santuario no solo protegemos guacamayas: cuidamos un ecosistema completo, incluyendo Jaguares (Panthera onca), pecarís, aves y árboles endémicos como el Pino Blanco de Jalisco (Pinus jaliscana). Este bosque de 70 hectáreas es un refugio seguro para todas las especies y está considerado prioritario para la conservación por su alta biodiversidad (CONABIO).
Mi familia y yo hemos mantenido esta labor durante más de 20 años, y con tu apoyo podremos continuar asegurando que las guacamayas y todo el ecosistema del Santuario prosperen.
Ayúdanos a multiplicar sus alas y dar esperanza a la próxima generación de guacamayas. Tu donación salva vidas y protege un ecosistema entero.
English – All donations are in Mexican pesos
MULTIPLY THEIR WINGS
Over 20 years ago, only 8 Military Macaws (Ara militaris) lived in the wild in Cabo Corrientes, Jalisco. Today, thanks to the dedication of my family and the support of various institutions and individuals throughout the project, more than 110 macaws fly free, many of them born in our 70-hectare Sanctuary.
My name is Francisco Espino. In 1999, at 19 years old, I founded the Santuario de las Guacamayas, a refuge dedicated to rebuilding the population of military macaws in the wild peninsula of Cabo Corrientes. Since then, I have devoted my life as a volunteer to protecting these birds, and now my children have joined this family mission.
Thanks to our efforts, over the last eight years, 112 chicks have survived to adulthood and return to the Sanctuary each season. This season, we achieved one of our best breeding seasons yet: 26 chicks in 18 active nests, almost double last year’s numbers.
The Sanctuary is officially registered with Mexican environmental authorities as a Wildlife Conservation Management Unit (UMA) called “Santuario de las Guacamayas,” complying with all legal requirements for the protection and management of the species.
HOW WE WORK AND WHO WE COLLABORATE WITH
Our project thrives thanks to family dedication and the support of scientists, institutions, and organizations such as:
- World Parrot Trust – international scientific guidance and collaboration.
- Veterinary and Ecological Institute – studies on psittacine (parrot) management.
- Biologists across Mexico – applying rigorous protocols to care for the macaw population.
Our actions include:
- Installing artificial nests where there are not enough large trees.
- Monitoring and cleaning chicks to remove parasites.
- Continuous Sanctuary patrols to protect birds and other wildlife from poachers.
- Identifying and tracking macaws to ensure their safety and survival.
Thanks to this work, we estimate that chick survival increases from 16% in the wild to over 70% in our Sanctuary.
WHY YOUR SUPPORT IS VITAL
The Military Macaw is endangered, with fewer than 3,000 individuals in the wild. Habitat loss and poaching are the main threats to their survival. With your support, we can:
- Maintain constant surveillance in the Sanctuary.
- Build and maintain nests for new generations.
- Reforest the forest and protect their habitat.
- Care for chicks until they can fly on their own.
IN 2026, A GENEROUS DONOR WILL MATCH EVERY CONTRIBUTION, PESO FOR PESO— YOUR SUPPORT GOES TWICE AS FAR!
Examples of how your donation saves lives
10,000 pesos: New nest that will last for generations.
5,000 pesos: Reforest 500 pine trees in vulnerable areas.
3,500 pesos: Adopt a nest for one year (chick care and nest maintenance).
1,000 pesos: Kit to remove parasites from chicks.
350 pesos: Identification ring for a chick.
OUR COMMITMENT TO THE ECOSYSTEM
At the Sanctuary, we protect more than macaws: we care for an entire ecosystem, including jaguars (Panthera onca), peccaries, birds, and endemic trees like the Jalisco White Pine (Pinus jaliscana). This 70-hectare forest is a safe refuge for all species and is considered a high-priority conservation area for its biodiversity (CONABIO).
My family and I have maintained this work for over 20 years, and with your support, we can continue ensuring that the macaws and the entire Sanctuary ecosystem thrive.
Help us multiply their wings and give hope to the next generation of macaws. Your donation saves lives and protects an entire ecosystem.
Fotos: Ric Chamblee

