Ayuda a Francisco y Las Guacamayas - Help Francisco & Macaws

  • I
  • G
42 donors
0% complete

$42,742 raised of $375K

Ayuda a Francisco y Las Guacamayas - Help Francisco & Macaws

Donation protected
English below
Todas las donaciones son en pesos mexicanos

Mi nombre es Francisco Espino. Hace más de 20 años fundé el proyecto de conservación conocido como El Santuario de las Guacamayas, un refugio de 70 hectáreas para reconstruir la población de guacamayas militares (Ara militaris) en la península silvestre de Cabo Corrientes, al sur de Puerto Vallarta, México. En ese entonces, solo se contabilizaron 8 de estas majestuosas aves en la zona. Ahora, tras dos décadas de conservación en el bosque de mi familia, se han observado 110 individuos. En los últimos ocho años, 112 polluelos han sobrevivido hasta la edad adulta, muchos de los cuales han regresado al Santuario. He dedicado mi vida al voluntariado para proteger a las guacamayas en los terrenos forestales de mi familia, ¡y ahora mis hijos adultos se han unido! Nuestro trabajo ha dado como resultado una de las mejores temporadas de reproducción hasta la fecha: 26 polluelos en 18 nidos activos, casi el doble de éxito que el año pasado.

Trabajamos en estrecha colaboración con el World Parrot Trust y sus científicos, estudiamos el manejo de psitacidos (loros) con el Instituto Veterinario y Ecológico y colaboramos con biólogos de todo México para garantizar que utilizamos los protocolos más rigurosos en nuestro trabajo con la población de guacamayas. Nos y nos han felicitado por el trabajo que realizamos en el Santuario, lo que a su vez contribuye a una mayor comprensión de la especie.

Dependemos de sus generosas donaciones para continuar con esta labor vital para la especie. En 2026, un donante igualará todas las contribuciones, peso por peso, ¡para que su donación llegue aún más lejos!

Ejemplos de cómo sus donaciones apoyan nuestro trabajo:
10,000 pesos - Donacion de un nido nuevo que durará muchas generaciones de guacamayas
5,000 pesos - Reforestación 500 pinos en zonas vulnerables
3,500 pesos - Adopción de un nido por un año (Revisión de los polluelos & mantenimiento del nido)
1,000 pesos - Kit para retirar larvas de los polluelos
350 pesos - 1 anillo para la identificación un polluelo

Las guacamayas verdes militares siempre han vivido aquí en Cabo Corrientes en Jalisco México, aunque su número ha disminuido considerablemente en las últimas décadas en otros lugares en el pais; en el Santuario nos hemos dado a la tarea de qué esos números en lugar de bajar aumenten con los cuidados y la dedicación de la familia responsable del sitio, tanto las guacamayas como distintas especies tienen refugio en las 70 hectáreas, nuestro trabajo es vigilar qué la gente que se dedica a saqueo de distintas especies, tanto aves, guacamayas, loros, cómo caza de mamíferos: venado, tejón, pecari, no puedan hacerlo por la protección qué se le da al Santuario con recorridos de vigilancia y monitoreo en las zonas de anidación. Los cazadores furtivos son una de las principales causas de la disminución de las guacamayas. Nuestro objetivo en el Santuario de Guacamayas es proporcionar un bosque saludable y seguro para que las guacamayas aniden y críen a sus crías - así como toda la flora y fauna de la región. Mi familia y yo hemos estado haciendo esto durante más de 20 años de manera voluntaria.

Aunque la guacamaya verde se distribuye desde México hasta Argentina, la subespecie mexicana es endémica del país. Está catalogada como en peligro de extinción según la Norma Oficial Mexicana 059 debido a la disminución de sus poblaciones. Se estima que quedan menos de tres mil individuos en estado silvestre. Las causas son la pérdida de hábitat y el tráfico ilegal. Hace algunas décadas, su área de distribución se extendía desde Chihuahua hasta la costa de Chiapas, llegando incluso al Golfo de México. Hoy en día, su presencia se encuentra fragmentada en pequeños parches dentro de lo que alguna vez fue su teritorio natural.

La historia del Santuario inicia en 1999 cuando tenía 19 años, unas personas me invitaron a un lugar conocido como La Nancita que forma parte del ejido Las Juntas y Los Veranos. Me di cuenta de que se estaban talando indiscriminadamente todas las especies de árboles. Las personas que talaban el bosque eran personas ajenas a este ejido, así que no me gustaba lo que estaba pasando con el bosque, motivo por el cual decidí que dedicaría mi tierra familiar para salvar a las guacamayas. Inicie la búsqueda de tierras para expandir y complementar las tierras que ya pertenecían a mi abuelo, quien fue uno de los principales fundadores del ejido Las Juntas y Los Veranos, esto con el fin de enfocar mi vida a la conservación. Hoy en día, estas 70 hectáreas son el Santuario de Guacamayas.

Actualmente hay más de 30 parejas de guacamayas anidando en estado salvaje que regresan cada año para anidar y criar a sus polluelos en el Santuario. Nosotros proporcionamos los nidos artificiales, que son necesarios porque no hay suficientes árboles grandes para sus nidos. Trabajamos en estrecha colaboración con biólogos para identificar a las guacamayas y rastrear su actividad, limpiar a los polluelos de parásitos y proporcionar una presencia para evitar que los cazadores furtivos ingresen al Santuario. Así hemos logrado aumentar sustancialmente la tasa de supervivencia de los polluelos de Guacamaya. En la naturaleza, el 16% de los polluelos sobreviven, y en el Santuario, la tasa de supervivencia de la población silvestre aumenta exponencialmente, gracias al monitoreo y la presencia de nuestro equipo capacitado, a más del 70%.

Esta es mi pasión en la vida, recuperar y conservar el ecosistema del bosque y proporcionar un bosque sano y seguro para las guacamayas, así como para todas las especies presentes en esta sierra como el Jaguar (Panthera onca) especie en peligro de extinción o el Pino Blanco de Jalisco (Pinus jaliscana) especie endémica y amenazada entre otras muchas especies nativas y endémicas. Esta zona es considerada como prioritaria en términos de conservación por su alto índice de biodiversidad (CONABIO).

Con tu apoyo podremos seguir adelante, aprecio y agradezco profundamente todas las contribuciones, pues nos permitirían continuar dando y resguardando vida con este proyecto. Mi familia y yo agradecemos profundamente todos los aportes, ya que nos permiten seguir protegiendo la vida con este proyecto.

ENGLISH
All donations are in Mexican pesos

My name is Francisco Espino. More than 20 years ago I founded the conservation project known as El Santuario de las Guacamayas, a 70 hectare refuge to rebuild the population of Miliary Macaws (Ara militaris) on the wild Cabo Corrientes peninsula, south of Puerto Vallarta, Mexico. At that time just 8 of these majestic birds were counted in the area. Now, after two decades of conservation on my family-held forest, 110 individuals have been observed. In the last eight years 112 chicks have survived to adulthood, many returning to the Sanctuary. I have spent my life volunteering to protect Macaws on my family's forested land and now my adult children have joined! Our team efforts have resulted in one of the best reproduction seasons to date. 26 chicks in 18 active nests, nearly double the survival rate of last season.

We work closely with the World Parrot Trust and its scientists, studied parrot management with the Instituto Veterinario y Ecológico and work with biologists throughout Mexico to ensure that we use the most rigorous protocols in our work with the macaw population. Our partners are all very impressed with our work at the Sanctuary, which in turn, contributes to a greater understanding of the species.

We rely on your kind donations to keep this vital work underway. In 2026 a donor is matching all contributions, peso for peso, making your donation go even further!

Examples of how your donations support our work:
10,000 pesos/US$550 - Donate a new nest that will serve for many Macaw generations
5,000 pesos/US$275 - Reforestation, 500 pine trees
3,500 pesos/US$195 - Adopt a Nest for a year (Inspecting the chicks & nest upkeep)
1,000 pesos/US$55 - Kit for removing parasites from chicks
350 pesos/US$20 - 1 band for identifying an individual chick

Macaws have always lived here in the unspoiled Cabo Corrientes in Jalisco, Mexico, although their numbers have decreased significantly in recent decades. Poachers are one of the main causes of the decline of Macaws. We are working in the Sanctuary to ensure these numbers, instead of decreasing, increase with my family’s care and dedication for the Sanctuary. Our job is to ensure that there is no more poaching of all species - both birds like Macaws and Parrots - and no hunting of mammals like deer, badgers, peccaries. With our surveillance and monitoring in the Sanctuary we are able to provide protection to the wildlife. Our goal at the Sanctuary is to provide a healthy forest and safe conditions for wild Macaws to nest and raise their young – as well as all of the flora and fauna of the region.

Although the Military Macaw ranges from Mexico to Argentina, the Mexican subspecies is endemic to the country. It is listed as endangered under Mexican Official Standard 059 due to declining populations. It is estimated that fewer than three thousand individuals remain in the wild. The causes are habitat loss and illegal trafficking. A few decades ago, its range extended from Chihuahua to the coast of Chiapas, reaching as far as the Gulf of Mexico. Today, its presence is fragmented into small patches within what was once its natural range.

The history of the Sanctuary begins in 1999 when I was 19 years old, I was invited to a place known as La Nancita, which is part of the Las Juntas and Los Veranos Ejido (community). I realized that all species of trees were being cut down indiscriminately. The people who were cutting down the forest were people outside of this Ejido, and I didn't like what was happening to the forest, which is why I decided that I would dedicate my family land to save the Macaws. I began the search for land to expand and complement the lands that already belonged to my grandfather, who was one of the main founders of the Las Juntas and Los Veranos ejido, in order to focus my life on conservation. Today, these 70 hectares are the Santuario de las Guacamayas.

There are currently more than 30 pairs of Macaws nesting in the wild that return each year to nest and raise their chicks in the Sanctuary. We provide the nest boxes, which are necessary because there are not enough large trees for their nests. These are suspended high up in the pine trees. Our team works diligently to inspect each nest weekly during the reproduction season. The chicks are carefully taken down to perform biometric measurements, take their measurements and weight, deworm them, and examine them, as well as provide a presence to prevent poachers from entering the Sanctuary. This is how we have been able to substantially increase the survival rate of Macaw chicks. In the wild 16% of chicks survive and at the Sanctuary the wild population survival rate increases exponentially with the monitoring and presence of our trained team to more than 70%.

This is my passion in life, to recover and conserve the forest ecosystem and provide a healthy and safe forest for the Macaws, as well as for all the species present in this mountain range such as the Jaguar (Panthera onca), an endangered species or the Jalisco White Pine (Pinus jaliscana), an endemic and threatened species among many other native and endemic species. This area is considered a priority in terms of conservation due to its high biodiversity index (CONABIO).

With your support we will be able to continue our work to protect and recover this vital population of Military Macaws. My family and I deeply appreciate all the contributions as they allow us to continue protecting life with this project.

Fotos: Ric Chamblee








Co-organizers2

Karen Meyer
Co-organizer

Your easy, powerful, and trusted home for help

  • Easy

    Donate quickly and easily

  • Powerful

    Send help right to the people and causes you care about

  • Trusted

    Your donation is protected by the GoFundMe Giving Guarantee