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AMAPANGA nace del encuentro entre dos realidades que deciden caminar juntas. Por un lado, un grupo de jóvenes que trabajan en la industria del diseño en Dinamarca y un grupo de estudiantes y docentes gallegas de diferentes centros; por otro, un grupo de niñas huérfanas de Mozambique que buscan una oportunidad para construir su propio futuro. AMAPANGA significa «Ellas hacen» en chichewa, y ese nombre resume la esencia del proyecto: acompañar, empoderar y dar herramientas reales para que ellas mismas sean protagonistas de su vida.
El proyecto se desarrolla en la Escuela Secundaria Ignacio de Loyola (ESIL), en Mozambique, en un ambiente muy rural, donde niñas en situación de especial vulnerabilidad, debido a la orfandad, reciben formación en costura y diseño como herramienta de empoderamiento personal y social. A través de estos talleres, las alumnas adquieren un oficio altamente valorado y de necesidad en la zona, adquiriendo, de este modo, autonomía, dignidad y la posibilidad real de generar ingresos que les permitan sostenerse en el tiempo y construir un futuro digno. La educación práctica se convierte así en una vía directa hacia la esperanza y la autosuficiencia.
AMAPANGA nace en el año 2024 y se articula en torno a un plan de acción progresivo y claramente definido. Durante su primer año de implementación, el proyecto se centró en la conceptualización de la iniciativa y en la coordinación con la ESIL, asegurando el envío a Mozambique de los materiales necesarios y de las instrucciones para la puesta en marcha de los talleres formativos. En una segunda fase, iniciada en 2025, se puso en marcha una campaña de recaudación de fondos a través de la elaboración y venta de productos artesanales confeccionados con “capulanas”, tejidos tradicionales de la región. Esta campaña cuenta con la participación activa de voluntarias y voluntarios de distintos Colegios Mayores jesuitas —Menéndez Pelayo, Loyola, Deusto y San Agustín— siendo este último el impulsor y coordinador del proyecto y de la estrategia de financiación. Desde los colegios, los estudiantes se organizan en encuentros semanales de voluntariado en los que elaboran los productos artesanales, que posteriormente se venden en el ámbito local. El 100 % de los fondos recaudados se destina íntegramente a financiar los talleres, los materiales, las becas de formación y los recursos humanos necesarios para el desarrollo del proyecto en Mozambique.
El objetivo principal de esta fase es dotar a las alumnas de la ESIL de las herramientas y medios imprescindibles para que el proyecto pueda desplegar todo su potencial. Entre los recursos más necesarios y costosos se encuentran las máquinas de coser, elemento clave para la viabilidad y continuidad de la iniciativa. Por este motivo, además de la venta local de los productos elaborados, se han puesto en marcha dos campañas de recaudación de fondos online. De cara al año 2026, el objetivo concreto del proyecto es alcanzar la financiación suficiente para la adquisición de diez máquinas de coser, cuyo coste equivale a unos 2000€, de materiales de trabajo para esas 10 máquinas, lo cual equivale a unos 500€, y a pagar la docencia del sastre, que cobra 50€ al mes. De este modo, se garantizaría la estabilidad del programa formativo y su impacto a medio y largo plazo. Una vez que podamos asegurar la viabilidad del proyecto en Mozambique, el siguiente objetivo hacia el que queremos caminar es conseguir becas de estudios en España para las niñas de la ESIL. AMAPANGA no se concibe como una ayuda puntual, sino como un modelo de cooperación sostenida, comprometida y con vocación de continuidad, que conecta a jóvenes de distintos contextos a través de la educación, el trabajo compartido y la justicia social.
AMAPANGA, como todo voluntariado, es una experiencia de ciudadanía global, por lo tanto de reciprocidad profundamente transformadora, puesto que al mismo tiempo que cambia las vidas y el futuro de las niñas de la ESIL , también lo hace con quienes participan desde aquí, fomentando valores como la solidaridad, la responsabilidad social, el trabajo en equipo, la conciencia sobre el privilegio y la conciencia intercultural. Es una forma de aprender sirviendo y de servir aprendiendo, tendiendo puentes reales entre jóvenes de distintos continentes unidos por un mismo deseo: un mundo más justo.
Con tu donación estás apoyando EDUCACUÓN, AUTONOMÍA Y FUTURO. Estás ayudando a que estas niñas puedan decir, con hechos, que ellas hacen, que ellas pueden y que ellas construyen su propio camino.
Gracias por formar parte de AMAPANGA.




