My name is Liz Lozano, and I’m asking for help to save my dad’s life.
On March 26th, my dad, Luis Lozano, was at his childhood ranch in Mexico, doing something he has done his whole life—checking on the cows. What should have been a normal day turned into a nightmare.
He was suddenly shot, and the bullet struck his carotid artery—one of the most critical arteries in the human body.
Alone, severely injured, and with no cell service, my dad was left to fight for his life. Somehow, through unimaginable strength and determination, he managed to make it to the nearest town to get help.
He was then transported two hours to the nearest hospital.
Since that moment, everything has changed.
My dad has now undergone three emergency surgeries and is currently on life support, fighting every second just to stay alive.
My mom, Elena Lozano, has not left his side. She has been sleeping in her car outside the hospital, just to be close to him, while desperately trying to figure out how to keep up with the overwhelming medical costs.
The reality we are facing is heartbreaking—the hospital will not continue treatment without payment upfront.
We are doing everything we can, but it’s not enough.
We are also trying to get my dad transferred to the United States, so he can receive the level of care he truly needs to survive.
We are asking for help—because this is truly a matter of life and death.
Every single dollar raised will go directly to:
• Life-saving surgeries
• Hospital care and life support
• Emergency medical expenses
• Transporting him to the U.S. for advanced treatment
No family should have to make decisions about a loved one’s survival based on money—but right now, we are facing that reality.
If you can help in any way, even a small amount, it could make a difference in saving my dad’s life.
And if you can’t donate, please share this. Your share could reach someone who can help.
We are holding onto hope, praying for a miracle, and fighting alongside him every step of the way.
Thank you from the bottom of our hearts.
– Liz Lozano & Family
Por favor ayúdenme a salvar la vida de mi papá, Luis Lozano
Mi nombre es Liz Lozano, y hoy les pido ayuda para salvar la vida de mi papá.
El 26 de marzo, mi papá, Luis Lozano, estaba en el rancho de su infancia en México, haciendo algo que ha hecho toda su vida: cuidar el ganado. Lo que debía ser un día normal se convirtió en una pesadilla.
Mi papá fue disparado, y la bala impactó su arteria carótida, una de las más importantes del cuerpo humano.
Estaba solo, gravemente herido y sin señal de teléfono. Aun así, con una fuerza que solo se puede describir como increíble, logró llegar al pueblo más cercano para pedir ayuda.
Después fue trasladado dos horas hasta el hospital más cercano.
Desde ese momento, todo cambió.
Mi papá ha pasado por tres cirugías de emergencia y actualmente se encuentra conectado a soporte vital, luchando cada segundo por seguir con vida.
Mi mamá, Elena Lozano, no se ha separado de él. Ha estado durmiendo en su carro afuera del hospital, solo para poder estar cerca, mientras intenta desesperadamente encontrar la manera de pagar los gastos médicos.
La realidad que estamos enfrentando es devastadora:
el hospital no continuará con el tratamiento sin pago por adelantado.
Estamos haciendo todo lo posible, pero no es suficiente.
Además, estamos tratando de trasladar a mi papá a Estados Unidos, donde pueda recibir la atención médica que necesita para tener una verdadera oportunidad de sobrevivir.
Hoy les pedimos ayuda, porque esto es literalmente una cuestión de vida o muerte.
Cada donación irá directamente a:
Cirugías que le están salvando la vida
Estancia hospitalaria y soporte vital
Gastos médicos de emergencia
Traslado a Estados Unidos para tratamiento avanzado
Ninguna familia debería tener que decidir sobre la vida de un ser querido basándose en el dinero… pero hoy esa es nuestra realidad.
Cualquier ayuda, por pequeña que sea, puede marcar la diferencia.
Y si no puedes donar, por favor comparte esta página.
Tu ayuda puede llegar a alguien que sí pueda.
Estamos aferrándonos a la esperanza, orando por un milagro y luchando junto a él en cada momento.
Gracias de todo corazón por su apoyo, sus oraciones y su solidaridad.
– Liz Lozano y familia






