Un techo para la manada de Proyecto Nala

Soy una venezolana residenciada en Estados Unidos y amante de los animales. Hace un año y medio me tropecé con Proyecto Nala en las redes sociales. Para entonces, Ann González, líder de la manada, buscaba fondos para alimentar a los casi 40 perros y gatos que atendía en su hogar en las afueras de Caracas, en días marcados por cortes en el suministro de electricidad y agua.

Yo, con perros en casa desde hace más de 20 años, me puse en sus zapatos. En ese ejercicio de empatía, no pude dar ni un paso sin sentir angustia: me imaginaba a oscuras, sin dinero y con una manada de seres vivos –y queridos– a mi cargo. Fue entonces cuando decidí sumarme a la causa que hoy promuevo, y a la que te invito a sumarte.

Hoy, Proyecto Nala enfrenta, nuevamente, otro momento de extrema dificultad: Ann, y los casi 40 perros y gatos que cuida, necesitan desalojar la casa que les ha dado cobijo por casi ocho años y conseguir, con urgencia, un nuevo espacio.

De por sí, la manada de Proyecto Nala nunca la ha tenido fácil. Veintiuno de sus protegidos viven con una discapacidad motora que limita significativamente su desplazamiento y demanda cuidados particulares. Aun así, Proyecto Nala –con Ann a la cabeza– asume, día a día, el compromiso de transformar historias de abandono y sufrimiento en historias de recuperación y segundas oportunidades, que dan fe de lo que sí se puede lograr cuando la buena voluntad y la acción coinciden en el mismo lugar. 

Las dificultades sobran y faltan los recursos. El reto es, sin duda, cuesta arriba. Proyecto Nala busca una casa o un galpón de al menos 250 metros cuadrados y con todos los servicios, en plena pandemia y en una Venezuela con una economía dolarizada. Ya de por sí, conseguir el dinero para mantener sanos y alimentados a los animales es una lucha diaria.  Mensualmente, la manada de Proyecto Nala consume 150 kilos de alimento para perros y 20 kilos de alimento para gatos. A eso hay que sumarle los gastos veterinarios y el pago de los servicios básicos.

¿En qué se invertirán los donativos? 
– Alquiler o cuota inicial del nuevo espacio para albergar a sus 38 perros y gatos (puedes leer sus historias en www.proyectonala.com).

– Acondicionamiento del nuevo espacio (por ejemplo, divisiones, cercas, mangueras, tanques de agua).

– Traslado de los animales y otros gastos de mudanza.

– Limpieza y reparación del espacio que generosamente le fue cedido a Proyecto Nala durante los últimos ochos años.

¿Por qué ayudar a Proyecto Nala?
Además de impulsar el rescate de animales y dedicarse a la atención diaria de su manada, Proyecto Nala fabrica sillas de ruedas  para facilitar la vida de perros y gatos que tienen una condición o malformación congénita (como Athenas y Orión ), que han tenido que ser amputados (como Nala  y Princesa Nala ) o que han sufrido una lesión que limita su desplazamiento (como Bella).

La manada de Proyecto Nala y, en especial sus protegidos con discapacidad motora, han inspirado a muchos  a mirar las limitaciones con otros ojos y a aceptar que las diferencias nos distinguen, pero también pueden unirnos. 

Los perros y gatos de Proyecto Nala puede que luzcan diferentes a muchos, pero, en esencia, son iguales a todos: quieren dar y recibir amor, estar bien alimentados y vivir bajo un techo seguro. Mantenerlos a salvo no cuesta tanto si todos sumamos.

Únete a Proyecto Nala. Hoy, más que nunca, una manada depende de ti. No dudes en contactarme si quieres más información.

www.proyectonala.com.

  • Anonymous 
    • $1,440 
    • 2 mos
  • Mayela Navas 
    • $15 
    • 3 mos
  • Catalina Salazar 
    • $20 
    • 3 mos
  • Romina Magasrevy 
    • $25 
    • 3 mos
  • Lisandra lineth León maza 
    • $30 
    • 3 mos
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Organizer

Vanessa Levy 
Organizer
Brookline, MA