- A
- M
- K
Hay cirugías que no solo duelen en el cuerpo, también duelen en el alma.
Especialmente cuando quien las necesita no puede entender por qué ya no puede correr, por qué sus patitas fallan, o por qué el dolor aparece sin avisar.
Ginebra es una perrita pequeña, con alma de niña y hoy está enfrentando algo muy grande.Tiene una condición compleja que provocó que sus dos paticas se dislocaran de la cadera, causándole dolor constante y limitando su movilidad. La única opción para darle una mejor calidad de vida es una cirugía de ablación bilateral, un procedimiento duro, invasivo y con un posoperatorio largo y delicado para cualquier perrito.
Ayer dimos el primer paso: su primera cirugía.
Vamos piernita por piernita; Cada una implica cirugía, medicamentos, exámenes, controles y mucho cuidado, el costo aproximado es de 1.000 euros por pierna, y aunque hago todo lo que está a mi alcance, esta vez no puedo sola.
Ginebrita no es solo un diagnóstico.
Ella es esa perrita que, aunque parece “normal” , ojitos marrones, rasgos de yorkie, en realidad es una loquita, consentida y profundamente amorosa, es quien ha estado conmigo en mis momentos más vulnerables, quien sin decir una sola palabra ha sabido acompañarme con esa miradita marrón que lo dice todo, es la que corre detrás de las personas que ama como si no existiera nada más importante.
Hoy, esa perrita que siempre estuvo para mí, me necesita a mí… y un poquito de ustedes.
Con mucho cariño, les pido ayuda para poder cubrir sus cirugías y su recuperación, cualquier aporte, por pequeño que sea, suma, compartir también ayuda muchísimo.
Mi único deseo es que Ginebrita, mi niña, pueda volver a moverse sin dolor, a correr, a vivir como la perrita feliz y loquita que siempre ha sido.
Gracias por leer, por compartir, por sentir y por ayudar
