Mi nombre es Janson Buitrago, tengo 23 años y vivo en Venezuela. Desde mi nacimiento, he convivido con una condición cardíaca. La primera vez que recibí un marcapasos tenía tan solo seis meses de edad, debido a una cardiopatía congénita. Crecí con cuidados especiales y ciertas limitaciones físicas, pero gracias al amor y el esfuerzo de mis padres y mi familia, mi vida ha sido lo más normal posible.
Actualmente, enfrento un nuevo desafío: mi marcapasos ha fallado y necesito otra operación. El cateterismo necesario para este procedimiento tiene un costo elevado. Mi padre está haciendo todo lo que está en sus manos para conseguir los fondos, pero la compleja situación de salud y del país ha hecho que este camino sea especialmente difícil. A pesar de todo, mantenemos la esperanza.


