- E
- V
Hola, mi nombre es Mariana Griego y el pasado 7 de abril mi vida dio un giro que nunca imaginé. Lo que comenzó como una mañana común de camino al trabajo se convirtió en momentos de angustia cuando, debido al mal estado de la vialidad, mi esposo y yo tuvimos un fuerte accidente. Fueron momentos de mucho miedo, atrapada dentro del carro mientras esperaba ser rescatada. Afortunadamente, hoy estoy aquí para contar mi historia, pero las secuelas físicas han sido graves.
El impacto me ocasionó una fractura de clavícula lateral desplazada, una lesión dolorosa que me impide moverme y realizar mis actividades básicas. La única forma de recuperar la funcionalidad de mi brazo y llevar el hueso a su lugar original es a través de una cirugía para colocar una placa. Lamentablemente, los costos quirúrgicos, los insumos, los tratamientos postoperatorios y la rehabilitación posterior superan por completo mis posibilidades económicas en este momento. Como persona trabajadora y de mucha fe, lo que más deseo es recuperar mi salud para volver a mi rutina, ser productiva nuevamente y seguir dedicándome a mi profesión, que disfruto tanto, así como a mi familia. Pero hoy me toca hacer una pausa y pedir una mano amiga.
Cada donación, sin importar el monto, irá destinada directamente a gastos de quirófano y honorarios médicos, medicamentos y cuidados postoperatorios, y terapias de rehabilitación física. Si no puedes donar, te pido de todo corazón que me ayudes compartiendo esta campaña con tus amigos y familiares. Para mí, tu apoyo significa una oportunidad de sanar y dejar este accidente atrás. Gracias por leerme, por tu empatía y por ser parte de mi recuperación. Dios, en su infinito amor y misericordia, les recompense con vida, salud y prosperidad.
El impacto me ocasionó una fractura de clavícula lateral desplazada, una lesión dolorosa que me impide moverme y realizar mis actividades básicas. La única forma de recuperar la funcionalidad de mi brazo y llevar el hueso a su lugar original es a través de una cirugía para colocar una placa. Lamentablemente, los costos quirúrgicos, los insumos, los tratamientos postoperatorios y la rehabilitación posterior superan por completo mis posibilidades económicas en este momento. Como persona trabajadora y de mucha fe, lo que más deseo es recuperar mi salud para volver a mi rutina, ser productiva nuevamente y seguir dedicándome a mi profesión, que disfruto tanto, así como a mi familia. Pero hoy me toca hacer una pausa y pedir una mano amiga.
Cada donación, sin importar el monto, irá destinada directamente a gastos de quirófano y honorarios médicos, medicamentos y cuidados postoperatorios, y terapias de rehabilitación física. Si no puedes donar, te pido de todo corazón que me ayudes compartiendo esta campaña con tus amigos y familiares. Para mí, tu apoyo significa una oportunidad de sanar y dejar este accidente atrás. Gracias por leerme, por tu empatía y por ser parte de mi recuperación. Dios, en su infinito amor y misericordia, les recompense con vida, salud y prosperidad.






