Hace dos años comenzó este camino que me ha cambiado la vida. Aunque gracias a Dios todo ha salido bien y el tratamiento ha funcionado, mi lucha continúa. Y, como suele pasar en estos procesos, también han llegado momentos inesperados y muy duros como estar hospitalizada dos veces en un mes, que han sido difíciles de anticipar y aún más de enfrentar.
Desde el principio mi seguro tuvo un límite, y hoy estamos llegando al final de esa cobertura. Por eso, con el corazón en la mano, me permito pedir apoyo. Cualquier aportación, por pequeña que parezca, hace una diferencia inmensa para que pueda seguir con mi tratamiento.
Gracias por estar, por acompañarme y por sostenerme en los momentos en los que más lo he necesitado.
Gracias por no soltarme.
Esto no lo haríamos si el tratamiento no siguiera, al final el haber debutado en una etapa metástasica, me hace ser una paciente crónica que estará por mucho tiempo en tratamiento… la ciencia avanza y eso da mucha fe y fuerza.
Con cariño,
Danny

