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Para nosotros Ale y Daniel, tener un hijo con discapacidad ha sido un camino que nos ha transformado profundamente. Nuestro hijo Alex, de 7 años, parece un niño normal pero él vive con un retraso de crecimiento y un desarrollo cognitivo más lento debido a un diagnóstico complejo: prematurez extrema, hipoplasia del cuerpo calloso, rinitis alérgica, dermatitis atópica y un retraso global del neurodesarrollo que se refleja en poco avances cognitivos y en su poco lenguaje.
Cada día vemos en Alex una fuerza que nos conmueve. Sus avances son pequeños en apariencia, pero inmensos para nosotros. Alex no se rinde, cada día lo vemos levantarse con una fuerza que desarma, intentando comunicarse con miradas, gestos y sonidos que dicen más que mil palabras. Sus silencios, sus esfuerzos por comunicarse con poquitas palabras y señas, sus noches inquietas… todos forman parte de una rutina que enfrentamos con amor, esperanza y también con el cansancio propio de quienes desean darle lo mejor. Cada instante en la vida con Alex nos recuerda que su camino es más empinado, pero también que él está dispuesto a subirlo con todo lo que tiene y lo que podemos apoyarle.
Hoy recurrimos a ustedes, nuestra comunidad de padres y amigos, que entienden lo que significa luchar por el bienestar de un hijo. Los fondos que buscamos reunir serán destinados a una terapia de neuroestimulación con radiofrecuencia de baja amplitud, un tratamiento que podría ayudar a Alex a mejorar su neuromodulación, potenciar su desarrollo cognitivo, alcanzar un mejor descanso y, lo que más anhelamos: encontrar su voz con palabras claras y coherentes, que nos logre expresar todo eso que ahora ya siente con el corazón.
A lo largo de estos años hemos recorrido un camino cansado y esperanzado al mismo tiempo: médicos, terapeutas, estudios, especialistas… un ir y venir interminable buscando respuestas, soluciones y oportunidades para Alex. Hemos tocado muchas puertas, intentado diversos enfoques y aprendido a sostenernos incluso cuando el cansancio pesa más que la fuerza. Todo ese recorrido nos ha traído hasta este momento, donde esta terapia se vuelve crucial para impulsar avances significativos en una etapa clave de su desarrollo.
Cada aportación, por pequeña que sea, es para nosotros un gesto de cariño, un acompañamiento, una forma de decirnos “no están solos”. Cada peso significa darle a Alex una oportunidad real de avanzar, de crecer, de abrir una puerta que quizá hoy se ve muy lejos, pero que juntos podemos acercar. Gracias por abrir su corazón y por caminar con nosotros para que Alex pueda seguir creciendo, por sentir con nosotros y por acompañarnos en este camino tan difícil como hermoso.
Con cariño y profundo agradecimiento
Ale y Daniel




