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SPANISH
Pasos de esperanza para Antonella: construyamos juntos el camino hacia su recuperación.
Hola, mi nombre es María Valentina, y hoy quiero contarte la historia de mi hermana menor, Antonella. Ella es una niña de 11 años cuya vida ha cambiado drásticamente en los últimos meses debido a una serie de complicaciones médicas que han requerido intervenciones quirúrgicas y tratamientos médicos especializados.
Todo comenzó en mayo de este año, cuando Antonella empezó a quejarse de un dolor intenso en su cadera derecha... No podíamos imaginar lo que estaba por venir. Después de varias visitas médicas y estudios, los doctores nos dieron un diagnóstico que cambió nuestras vidas: un deslizamiento epifisario de la cabeza femoral derecha. Este problema en la cadera limitaba su movilidad y causaba un dolor constante que no la dejaba disfrutar de las cosas simples que a ella tanto le gustan, como jugar, asistir a sus clases o su gran pasión por bailar.
Desde entonces, nuestra familia ha estado en una carrera contra el tiempo. Antonella ha tenido que someterse a dos cirugías en instituciones privadas porque las emergencias no podían esperar y se corría el riesgo de que el área afectada terminara por sufrir una necrosis. Estas intervenciones fueron necesarias para estabilizar su cadera, pero cada una tuvo un alto costo: la primera nos dejó una deuda de USD 2.520 y la segunda de USD 2.000. A pesar de los sacrificios, sabemos que todo valió la pena porque no había otra opción.
Sin embargo, su recuperación aún no ha terminado. Los médicos han indicado la necesidad de una tercera cirugía, ya que lamentablemente la cabeza femoral afectada sufrió una necrosis asintomática, lo que no solo generó un acortamiento de su pierna derecha, sino que también hizo que el material de soporte colocado en la última cirugía se desplazara, comprometiendo seriamente el acetábulo de su cadera. Esta nueva intervención es crucial para garantizar su estabilidad física y prevenir mayores complicaciones. El costo de esta cirugía asciende a USD 2.480, una suma que, sinceramente, no podemos asumir por nosotros mismos.
No es solo la cadera lo que Antonella enfrenta. Su diagnóstico también incluye condiciones como adrenarquia precoz, hipotiroidismo compensado e hiperinsulinismo, que requieren medicamentos diarios, evaluaciones constantes y un enfoque multidisciplinario en endocrinología pediátrica.
A todo esto, se suma un desafío aún mayor: Antonella vive en Venezuela, un país donde la atención médica pública se encuentra en un estado precario, extremadamente limitado en cuanto a equipos médicos, medicinas y estudios médicos especializados y donde además los costos de los servicios médicos privados son desproporcionados para la mayoría de las familias, especialmente en un contexto de crisis económica y social. Mi familia ha hecho todo lo posible, adquiriendo una deuda que supera nuestras capacidades, pero hemos llegado al punto en que necesitamos ayuda.
Es por eso que hoy recurro a ti, con el corazón lleno de esperanza, para pedir tu apoyo. La meta de esta campaña es recaudar USD 8.000, una cantidad que cubrirá el costo de esta tercera cirugía, los exámenes y estudios especializados subsiguientes y además nos ayudará a saldar las deudas médicas contraídas previamente con las anteriores cirugías. Cada contribución, por pequeña que parezca, representa un paso más en el camino de Antonella hacia una vida sin dolor y llena de posibilidades.
Antonella enfrenta cada día con una valentía, optimismo y esperanza que me inspiran profundamente. Como su hermana mayor, solo quiero verla bailar otra vez, correr sin dolor y disfrutar de su infancia como merece. Con tu ayuda, podemos hacer realidad ese sueño.
¡Gracias por formar parte de esta historia de esperanza y amor!
Con amor y gratitud,
María Valentina.
ENGLISH
Steps of Hope for Antonella: Let’s Build Together the Path Toward Her Recovery
Hello, my name is María Valentina, and today I want to share the story of my younger sister, Antonella. She is an 11-year-old girl whose life has drastically changed in recent months due to a series of medical complications that have required surgeries and specialized treatments.
It all began in May of this year, when Antonella started complaining of intense pain in her right hip. We couldn’t have imagined what was coming. After numerous medical visits and tests, doctors gave us a diagnosis that turned our lives upside down: a slipped capital femoral epiphysis in her right hip. This condition severely limited her mobility and caused constant pain, preventing her from enjoying the simple things she loves—like playing, attending school, or pursuing her passion for dancing.
Since then, our family has been racing against time. Antonella has undergone two surgeries in private institutions because waiting wasn’t an option—the risk of necrosis in the affected area was too high. These procedures were necessary to stabilize her hip, but they came at a steep cost: the first surgery left us with a debt of $2,520, and the second with $2,000. Despite the sacrifices, we know it was all worth it because there was no other choice.
However, her recovery journey isn’t over yet. Doctors have recommended a third surgery as the next crucial step. Unfortunately, the affected femoral head has developed asymptomatic necrosis, resulting in shortening of her right leg and displacement of the support material inserted in the last surgery, which has severely compromised her hip socket. This surgery, essential to ensure her physical stability and prevent further complications, costs $2,480—a sum we cannot afford on our own.
But Antonella’s challenges extend beyond her hip. Her diagnosis also includes conditions such as premature adrenarche, compensated hypothyroidism, and hyperinsulinism, which require daily medications, constant evaluations, and a multidisciplinary pediatric endocrinology approach.
Adding to this, Antonella faces an even greater challenge: she lives in Venezuela, where public healthcare is in a critical state, with extreme shortages of medical equipment, medications, and specialized care. Meanwhile, private healthcare costs are disproportionately high for most families, especially amid a deep economic and social crisis. My family has done everything possible, taking on a debt that exceeds our means, but we’ve reached a point where we need help.
This is why I’m turning to you today, with a heart full of hope, to ask for your support. The goal of this campaign is to raise $8,000, an amount that will cover the cost of the third surgery, the specialized tests and follow-up studies, and help us settle the medical debts from her previous surgeries. Every contribution, no matter how small, represents another step forward on Antonella’s path to a life without pain and full of possibilities.
Antonella faces each day with courage, optimism, and hope that inspire me deeply. As her older sister, all I want is to see her dance again, run without pain, and enjoy her childhood as she deserves. With your help, we can make that dream a reality.
Thank you for being part of this story of hope and love.
With love and gratitude,
María Valentina

