- D
- L
- D
Mario, mi hermano de 35 años, es de esas personas que iluminan la vida de los demás: deportista, alegre y con un corazón enorme. Siempre ha estado para quien lo necesita.
Hoy, la vida cambió de un momento a otro.
Sufrió dos infartos cerebrales y ahora enfrenta una vasculitis cerebral que ha hecho su camino mucho más difícil.
Hoy nos toca a nosotros estar para él.
Cualquier apoyo suma, cualquier ayuda abraza.
Gracias por acompañarnos en este momento tan difícil.



