- A
Buenas,
mi nombre es Carmen G y esta es una historia común, una más entre un millón, lo sé, pero necesito ayuda y quiero explicaros.
Hace dos años decido salir del tercer sector por encontrarme extenuada de trabajar en viviendas tuteladas de alta vulnerabilidad. Venía también de vivir una situación que considero fue mobbing laboral.
Una amiga llevaba meses intentando que pusiera dinero para un proyecto y cambiar de trabajo para mejorar mi salud y desconectar. Yo no lo veía claro, no me parecía que los números saliesen y tampoco llegaba a comprender mi papel en el proyecto.
Tras tres o cuatro meses, decido capitalizar mi paro e invertir dinero y tiempo en esta nueva experiencia. Desde el minuto uno, mi amiga me ofreció informaciones que luego han resultado inciertas. Por ejemplo, me habló de un sueldo que luego no cobré jamás. No obstante, quise creer en ella y en la idea.
A medida que pasaba el tiempo, intenté hablar con ella, llegar a acuerdos y replantear todo lo que estábamos haciendo, porque no era un buen plan de empresa. Pero fue imposible porque ella actuaba de jefa a pesar de estar constituidas como una cooperativa.
La pérdida de dinero y de tiempo seguía y aquello me parecía un despropósito, hasta que pasados seis meses decidí darme de baja en calidad de autónoma y de la cooperativa.
Por cuestiones que me serían largas de explicar, me fíe de ella y de un trámite que teníamos que hacer. El trámite no se hizo y ahora debo 358 euros con Tesorería que va con intereses.
En este tiempo he estado enferma, y trabajando en B. No cobro ninguna ayuda porque todavía están valorando mi diagnóstico y en cualquier caso, de concederme una discapacidad será baja y no tendré ninguna prestación.
Mi familia me está ayudando mucho, pero lo cierto es que me avergüenza decirles, tras reconocerles el fracaso de esta experiencia, que además tengo una deuda con la administración pública.
Esta historia me ha causado mucho malestar emocional al tratarse de una amiga, un duelo al romper la relación y pérdida de tiempo y dinero.
Cualquier ayuda será bienvenida en este momento. Soy consciente de que no tendría que haberme fiado y de mi parte grande de responsabilidad, pero ahora mismo solo me queda recurrir a algo así. Mis trabajos en B no pueden pagar dicha deuda.
Como decía, esta es una historia corriente en un mundo capitalista y sé que quizá hay otras iniciativas más loables, pero necesito dejar de recibir notificaciones de deudas y otros- sigo con abogados con esta persona-.
Muchas gracias por leerme, comprenderme y aportar tu granito de arena.

