Hola, soy Cesar.
Durante la pandemia de COVID-19 conocí el miedo real a perder la vida. Mientras intentaba conseguir cubrebocas y tanques de oxígeno para quienes estaban desesperados, entendí algo que me cambió para siempre: no siempre podemos detener las crisis… pero sí podemos evitar que el daño crezca cuando decidimos actuar y no quedarnos viendo.
Esa misma lección la veo hoy con los Neumáticos Fuera de Uso (NFU). Son un contaminante silencioso, tóxico y caro de manejar. Por eso muchos prefieren ignorarlos, pero ignorarlos no los hace desaparecer. Siguen ahí, contaminando ríos, suelos, aire… y enfermando vidas.
Por eso decidí unirme a Fundación Green Tire. Porque alguien tiene que hacer algo, y porque estoy convencido de que cuando una persona da un paso, otras la siguen.
Hoy te pido un granito de arena.
Un apoyo que, aunque parezca pequeño, tiene un impacto enorme.
La cantidad que solicito solo es para poder enviar 1,000 NFU a una trituradora fuera del estado donde vivo.
Si consideramos que diario, solo en este estado, desechamos 8,000 neumáticos, entonces poder enviar esos 1,000 se convierte en una prueba poderosa:
una prueba de que sí hay gente que se preocupa y decide actuar.





