Hace poco tiempo, mi vida cambió por completo.
Mi nombre es Andres Garcia y fui diagnosticado con cáncer.
Mientras empezaba a procesar lo que eso significaba… recibimos otra noticia aún más dura: mi papá también tiene cáncer y en una etapa muy avanzada.
Dos diagnósticos. Una misma familia. Al mismo tiempo.
Mi papá está en Colombia, donde el sistema de salud atraviesa una crisis profunda. Los hospitales están colapsados, los tratamientos se retrasan, los medicamentos escasean… y cada día que pasa sin atención es un riesgo.
Su diagnóstico es agresivo, el cáncer comenzó en la próstata pero ya le tomó la médula ósea. Llegó a tener niveles de hemoglobina extremadamente bajos que ponían su vida en peligro, y aunque logramos estabilizarlo con esfuerzos propios, porque la entidad prestadora de salud (EPS) le negó las transfusiones de sangre que necesitaba, sabemos que esto no es suficiente y, aunque los médicos nos acaban de decir que solo le quedan 4 meses de vida, no estamos listos para rendirnos y sabemos que es Dios quien tiene la última palabra. Mi papá necesita estudios urgentes, tratamientos oportunos y seguimiento constante que hoy el sistema no está garantizando.
Mientras tanto, yo estoy en Estados Unidos luchando mi propia batalla contra el cáncer. Gracias a Dios y a algunas ayudas hemos podido avanzar, pero los costos médicos, tratamientos y necesidades adicionales siguen creciendo más allá de lo que podemos sostener, pero Dios es fiel.
Hoy no estamos pidiendo caridad.
Estamos pidiendo una oportunidad.
Una oportunidad para que mi papá reciba el tratamiento que necesita a tiempo.
Una oportunidad para continuar mi propio proceso sin interrupciones.
Una oportunidad para seguir luchando, con dignidad y con fe.
Creemos en Dios. Creemos en los milagros. Pero también creemos que muchas veces, esos milagros llegan a través de personas.
Si estás leyendo esto, hoy puedes ser parte de ese milagro.
Cualquier aporte, por pequeño que parezca, suma.
Y si no puedes donar, compartir esta campaña también puede marcar la diferencia.
Gracias por ayudarnos a seguir luchando.



