- D
- D
No sé si sea
que mi cuerpo ya está cansado de
estar recibiendo esta
estimulación permanentemente
y eso esté afectando
mi estado de ánimo, pero sé que me siento diferente.
Es agotador emocionalmente, es cansado, es difícil
vivir con el miedo de
pensar en qué momento va a llegar la
siguiente crisis de dolor y no saber si voy a estar
preparado o no para enfrentarla.
Y es que en esta situación no sabes si
tienes las herramientas para poder
controlarlo o si te va a agarrar
a media calle y
no vas a poder hacer nada.
Aunque la gente se acerque a querer ayudar...
no van a poder hacer nada porque no
están ahí esas herramientas.
Parte de mi miedo es que yo no tengo una
forma segura de poder controlar estas estas
crisis cuando llegan.
En la última consulta con mi algóloga (especialista en dolor)
dedicimos intentar con la pregabalina para los últimos ataques, que han sido distintos de los primeros.
Esperemos que funcione al menos para eso,
aunque ya estamos casi a
dosis máximas. Es posible que
no podamos hacer nada para poder
solucionarlo, es posible que no haya alguna sustancia
disponible que me permita cortar los
calambres repentinos que me dan en cualquier momento del día, que no me dejan dormir. Quizá esta tormenta
eléctrica siga empeorando, porque mi cuerpo se va a seguir
degradando porque NI SIQUIERA TENGO UN DIAGNÓSTICO.
Sé y siento que hay algo mal, algo que no checa, lo que no sé es si alguien pueda ayudarme.
No tengo los recursos para visitar a más especialistas, realizar estudios y acceder a tratamientos que podrían ayudarme.
He estado posponiendo mucho tiempo el pedirles su ayuda porque
sentí que podía costear la recuperación con mi trabajo, pero no fue así.
Me cuesta trabajo pedir ayuda, solicitar favores.
Siempre se me dijo que debía ser autosuficiente,
que todo debo hacerlo con mis propios recursos,
que no debo, que nadie debe depender de los demás.
Se me dijo que si hay algo que puedes hacer tú,
lo haces y si no lo puedes hacer tú, te aguantas.
Lo que necesito ahorita es encontrar
un diagnóstico. saber qué es lo que
me pasa para poder prepararme frente a lo que
viene.
No sé
si las cosas que diga o las cosas
que yo escriba van a
van a hacer que la gente sienta empatía
por mí, porque no sé cómo decirlo no sé cómo
pedir ayuda, pero SE ME ESTÁ ACABANDO EL TIEMPO.
El IMSS ya no tiene tratamiento para mí,
no tienen una respuesta segura y los medicamentos solo ayudan a controlar
el dolor, pero no sé qué día simplemente ya no va a funcionar y el sufrimiento
no es sostenible de este modo.
POR FAVOR, SOLICITO SU AYUDA, si hay alguna oportunidad por ahí, de saber qué me pasa
y quizá mejorar un poco, no quisiera perdérmela por falta de recursos.
Tal vez todavía estoy a tiempo.
El pronóstico es que dejaré de caminar pronto y además tendré el dolor crónico
empeorando cada vez más, pero quizá puedo conservar la esperanza.
Si está en sus manos darme un donativo, un mensaje de apoyo, una sonrisa o
llevarle mi caso a un médico que esté haciendo investigación, quizá podría, si no ayudarme a mí,
ayudar a otros en la misma situación
Con tu apoyo podré comprar mis medicamentos, tratamientos y lo necesario para
seguir adelante.





