- E
In Loving Memory of José Aníbal Aponte
Our hearts are shattered as we mourn José Aníbal Aponte a man whose love, faith, and laughter touched everyone he met. He was a devoted husband, father, grandfather, brother, uncle, friend, and teacher, but above all, he was a man of Jehovah who lived to serve others.
José was the kind of person who made the world feel lighter. He had a way of making everyone smile, whether through his gentle humor, his warm presence, or a simple phone call just to say, “I was thinking about you.” He poured love into his family, his congregation, and his community every single day.
Tragically, he suffered a catastrophic stroke that he could not recover from. Our family is completely heartbroken and unprepared for this loss. We’re clinging to faith as we face the reality of saying goodbye to someone who gave so much of himself to others.
We’re asking for your love, your prayers, and if possible, your support to help us lay him to rest with the dignity and peace he deserves. Every donation, message, and prayer means more than words can express. Thank you for helping us honor the beautiful life of a man who truly lived to love
_____________________________________
En Memoria de José Aníbal Aponte
Nuestros corazones están destrozados mientras lloramos a José Aníbal Aponte — un hombre cuya fe, amor y alegría dejaron huella en todos los que tuvieron el privilegio de conocerlo. Fue un esposo, padre, abuelo, hermano, tío, amigo y maestro ejemplar… pero, sobre todo, un siervo fiel de Dios que dedicó su vida a cuidar y guiar a los demás.
José tenía un don especial para alegrar el alma. Con su sentido del humor, sus bromas, su sonrisa y sus llamadas solo para preguntar ¿cómo estás?, siempre encontraba la manera de hacer sentir a todos importantes y amados. Su corazón era grande, y su amor por su familia, su congregación y su comunidad no tenía límites.
Tristemente, sufrió un derrame cerebral catastrófico del cual no pudo recuperarse. Nuestra familia está completamente devastada y enfrentando un dolor que las palabras no pueden describir. Nos aferramos a la fe mientras tratamos de aceptar esta dura realidad y despedir a alguien que tanto dio de sí por los demás.
Pedimos sus oraciones, su amor y, si está en sus posibilidades, su apoyo para poder darle una despedida digna y llena de paz. Cada donación, cada palabra de aliento y cada oración significan más de lo que podemos expresar. Gracias por ayudarnos a honrar la hermosa vida de un hombre que vivió para amar.





