- A
- J
On Wednesday, December 11, we found my great aunt unresponsive in our backyard. At the hospital, we learned that she had suffered an aneurysm rupture and had three more that needed to be clipped. We started with a drain to try to get as much fluid out of her head before her surgery to clip her aneurysms. With any type of brain surgery, there’s a possibility of complications, and even though it was scary, it was our only option to give our aunt her best chance. We were told it would be about a three-week recovery period after surgery. On December 30th our doctors were seeing little to no progress and informed us that her quality of life wouldn’t get any better and she would most likely be bed-bounded for the rest of her life, which is something my aunt never wanted for herself. Due to all of this information our family made the difficult decision to take her off the ventilator on January 1st. She was someone who loved taking care of her garden, solving puzzles, and above all, loved to take care of everyone around her. We were very fortunate to have gotten seven more days with her until she peacefully passed on January 8, 2025. It was her wish to go back to her hometown in Oaxaca and rest. We are asking for donations to help us complete her last wish. Any donations are greatly appreciated, and thank you for taking the time to read.
El miércoles 11 de diciembre, encontramos a mi tía abuela inconsciente en nuestro patio trasero. En el hospital, nos enteramos de que había sufrido la ruptura de un aneurisma y tenía tres más que necesitaban ser intervenidos. Empezamos con un drenaje para tratar de sacar la mayor cantidad de líquido posible de su cabeza antes de la cirugía para intervenir sus aneurismas. Con cualquier tipo de cirugía cerebral, existe la posibilidad de complicaciones, y aunque daba miedo, era nuestra única opción para darle a nuestra tía su mejor oportunidad. Nos dijeron que el período de recuperación sería de unas tres semanas después de la cirugía. El 30 de diciembre, los médicos no veían casi ningún progreso y nos informaron que su calidad de vida no mejoraría y que probablemente estaría postrada en cama el resto de su vida, algo que mi tía nunca quiso para sí misma. Debido a toda esta información, nuestra familia tomó la difícil decisión de desconectarla del ventilador el 1 de enero. Ella era alguien a quien le encantaba cuidar su jardín, resolver rompecabezas y, sobre todo, cuidar a todos los que la rodeaban. Tuvimos la gran fortuna de tener siete días más con ella hasta que falleció pacíficamente el 8 de enero de 2025. Su deseo era regresar a su ciudad natal en Oaxaca y descansar. Estamos pidiendo donaciones para ayudarnos a cumplir su último deseo. Cualquier donación es muy apreciada, y gracias por tomarse el tiempo de leer.

