- L
- W
Help Support the Megias Family During Hospice Care
My name is Lilly, and I’m reaching out on behalf of my family during one of the most difficult times of our lives.
Our father, Javier Megias, has been struggling with serious health issues for the past five years. He was diagnosed with End Stage Kidney Failure, which led to countless hospital stays, emergency visits, and ongoing treatments. Just three months ago, he underwent open-heart surgery and hip surgery. While his recovery was slow, he was starting to regain some strength and hope.
But on June 18, just three days after we celebrated what would become our last Father’s Day with him, he suffered a massive stroke — one that changed his life, and all of ours, forever. It left him unable to speak correctly, dependent on life-support machines, and ultimately to be transitioned into hospice care at home, where he will now continue to fight for his life.
Despite all his health struggles, our dad never stopped being our provider, our rock, and our protector. He was still working, doing everything he could for his family, until he was eventually let go from his job due to excessive medical absences. That loss led to a serious financial burden for our parents — missed mortgage payments, car payments, mounting medical bills, and out-of-pocket medications.
My brothers and I have done everything we can to support them, for the past couple of years but we’ve now reached a point where we need help.
Our mother, his wife of 44 years, will now be caring for him 24/7 at home. While some equipment and services are provided by the state, many critical needs are not — and yet, we have no choice but to cover them ourselves.
Our father now needs:
• A hospital bed and oxygen tank at home
• A feeding tube through his nose, requiring special nutritional food and care
• Around-the-clock nurse assistance
• Help catching up on a mortgage that’s on the verge of foreclosure
• Past-due vehicle and electric bills
• Continued payment for uncovered medical expenses and medications
Javier is the father of four and proud grandfather of twelve.
He has always been a simple man — happiest when fishing, telling stories, or just being surrounded by his family. He is one of the most hardworking and strong men I’ve ever known. He lived to provide, to be present, to guide us, show us his support and to love deeply. If we ever needed guidance, help or simply someone to hear us out - we would call him, no doubt. He was our rock, as we always called my dad “The Train Horn.” Not just because he had a voice that could be heard from miles away, but because he led our family like the front of a train — strong, steady, and full of purpose. He was the sound that guided us, the engine that pulled us forward, and the presence we could always count on. Loud, loving, and impossible to miss — he was our "trompa del tren", and will always be.
As we sit by his side, we see it in his eyes — he’s tired. And all we want now is to make these last moments as peaceful and dignified as possible.
We never thought we’d be on the other side of a GoFundMe, but life has brought us here. Today, we are asking for your support — for any amount you’re able to give — to help us carry our dad through this final stage and ensure that our mom isn’t alone in the weight of it all.
Every donation, every share, and every prayer makes a difference.
From the bottom of our hearts, Thank you.
With love,
The Megias Family
____________________________________________
Mi nombre es Lilly Megias, y estyo aqui en nombre de mi familia durante uno de los momentos más difíciles de nuestras vidas.
Nuestro padre, Javier Megias, ha estado luchando contra problemas de salud durante los últimos 5 años. Fue diagnosticado con insuficiencia renal en etapa terminal, lo que lo llevó a innumerables hospitalizaciones, visitas de emergencia y tratamientos constantes. Tan solo hace tres meses, se sometió a una cirugía a corazón abierto y a una operación de cadera. Aunque su recuperación fue lenta, empezaba a recuperar algo de fuerza y esperanza.
Pero el 18 de junio, tres días después de celebrar lo que se convertiría en nuestro último Día del Padre con él, sufrió un derrame cerebral masivo — uno que cambió su vida, y la nuestra, para siempre. Quedó sin poder hablar correctamente, dependiente de máquinas de soporte vital, y fue ahora sera trasladado a cuidados de hospicio en casa, donde continuará luchando por su vida.
A pesar de todos sus problemas de salud, nuestro papá nunca dejó de ser nuestro proveedor, nuestro pilar, y nuestro protector. Apesar de todo el seguía trabajando, haciendo todo lo posible por su familia, hasta que finalmente fue despedido de su trabajo debido a sus constantes ausencias médicas. Esa pérdida trajo consigo una carga financiera muy difícil para nuestros padres: pagos de casa atrasados, pago del carro, cuentas médicas acumuladas y medicamentos que tienen que pagarse de contado.
Mis hermanos y yo hemos hecho todo lo que está a nuestro alcance para apoyarlos durante los últimos años, pero hemos llegado a un punto en el que necesitamos ayuda.
Nuestra madre, su esposa desde hace 44 años, ahora lo cuidará las 24 horas del día en casa. Aunque algunos equipos y servicios son proporcionados por el estado, muchas de las necesidades esenciales no lo son — y no tenemos otra opción más que cubrirlos por nuestra cuenta.
Nuestro padre ahora necesita:
- Una cama de hospital y un tanque de oxígeno en casa
- Una sonda de alimentación por la nariz, que requiere alimentos y cuidados especiales
- Asistencia de enfermería las 24 horas
- Ayuda para ponerse al día con la hipoteca, que está a punto de perderse
- Cuentas vencidas de agua, luz y del coche
- Pago continuo de gastos médicos y medicamentos no cubiertos
Javier es papa de cuatro y orgulloso abuelo de doce.
Siempre ha sido un hombre sencillo — feliz cuando pescaba, contaba historias o simplemente estaba rodeado de su familia. Es uno de los hombres más trabajadores y fuertes que he conocido. Vivía para proveer, estar presente, guiarnos, mostrarnos su apoyo y amarnos profundamente. Si alguna vez necesitábamos guía, ayuda o simplemente alguien que nos escuchara, sin pensarlo, lo llamábamos a él. Era nuestra roca.
Siempre llamamos a nuestro papá “La Trompa del Tren.” Porque el guiaba a nuestra familia como el frente de un tren — fuerte, constante y lleno de propósito. Era el sonido que nos orientaba, el motor que nos impulsaba, y la presencia en la que siempre podíamos confiar. Fuerte, amoroso e imposible de ignorar — él era nuestra "trompa del tren", y siempre lo será.
Estando a su lado, lo vemos en sus ojos — está cansado. Y lo único que deseamos ahora es que estos últimos momentos sean lo más pacíficos y dignos posible.
Nunca pensamos que estaríamos del otro lado de una campaña como esta, pero la vida nos ha traído aquí. Hoy, pedimos su apoyo — cualquier cantidad que puedan donar — para ayudarnos a acompañar a nuestro papá en esta última etapa y asegurar que nuestra mamá no cargue sola con todo este peso.
Cada donación, cada vez que se comparta, y cada oración hacen una gran diferencia.
Desde el fondo de nuestros corazones, gracias.
Con cariño,
La Familia Megias





