My dad, Martin, is one of the hardest-working men I have ever known. For over 20 years, he showed up rain or shine as a food truck vendor in Stockton, CA, feeding the people who keep our community running. Teachers heading into long school days. Police officers starting early shifts. Construction workers powering through exhausting hours. Everyday Stocktonians who counted on him for a warm, delicious meal and a familiar face. Martin was there for all of them, for over two decades, without fail.
When he finally retired, he didn't slow down. He dreamed bigger. He took his life savings and traveled to Mexico to invest in his legacy, to build something lasting for his family and his future.
Then, in a single devastating moment, everything changed.
While riding a horse in Mexico, Martin was thrown from the saddle. As he fell, the horse came down on top of him, with the full weight of the animal landing on his abdomen. What followed was a terrifying medical crisis: blunt force trauma that caused a hollow viscus injury, a transverse colon injury, acute kidney injury, and septic shock. His body was in critical condition. Emergency surgery was performed immediately just to keep him alive.
For days, our family waited, prayed, and held our breath.
Martin survived. He fought, and he won that first battle. He has since been discharged from the hospital, but his journey is far from over. He is now in recovery and rehabilitation, managing the physical and emotional weight of what his body endured, with more surgeries still on the horizon.
The medical bills, however, don't stop just because he came home.
Every dollar donated will go directly toward:
Hospital and emergency surgical fees from his life-saving care
Medications and wound care critical to his recovery
Outpatient medical visits and specialist follow-ups
Rehabilitation and physical therapy to restore his strength and quality of life
Upcoming surgeries still needed as part of his treatment plan
Martin spent his whole life showing up for this community. He made sure everyone was fed, seen, and taken care of. Now it's our turn to show up for him. No amount is too small. $10, $25, $50, every contribution brings him one step closer to healing. And if you can't give, please share this page. It could reach the person who can.
Thank you for your love, your generosity, and your prayers. We are so grateful.
-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Ayuda a Martin a Sanar: La Lucha de un Padre por Volver a Casa
Mi papá, Martin, es uno de los hombres más trabajadores que he conocido. Por más de 20 años, se presentó sin falta, con sol o lluvia, como vendedor de camión de comida en Stockton, CA, alimentando a las personas que mantienen nuestra comunidad en pie. Maestros que comenzaban largos días escolares. Policías que iniciaban turnos temprano. Trabajadores de construcción que aguantaban jornadas agotadoras. Residentes de Stockton que contaban con él para disfrutar una comida deliciosa y un rostro familiar. Martin estuvo ahí para todos ellos, por más de dos décadas, sin fallar.
Cuando finalmente se jubiló, no se detuvo. Soñó más grande. Tomó los ahorros de toda su vida y viajó a México para invertir en su legado, para construir algo duradero para su familia y su futuro.
Entonces, en un solo momento devastador, todo cambió.
Mientras montaba a caballo en México, Martin fue lanzado de la silla. Al caer, el caballo cayó encima de él, con todo el peso del animal golpeando su abdomen. Lo que siguió fue una crisis médica aterradora: traumatismo contuso que causó una lesión de víscera hueca, una lesión del colon transverso, una lesión renal aguda y choque séptico. Su cuerpo estaba en condición crítica. Se realizó una cirugía de emergencia de inmediato para mantenerlo con vida.
Por días, nuestra familia esperó, rezó y contuvo la respiración.
Martin sobrevivió. Luchó y ganó esa primera batalla. Desde entonces ha sido dado de alta del hospital, pero su camino está lejos de terminar. Ahora se encuentra en recuperación y rehabilitación, enfrentando el peso físico y emocional de lo que su cuerpo vivió, con más cirugías aún por venir.
Sin embargo, las facturas médicas no se detienen solo porque él ya está en casa.
Cada dólar donado irá directamente hacia:
Gastos hospitalarios y de cirugía de emergencia de su atención que le salvó la vida
Medicamentos y cuidado de heridas esenciales para su recuperación
Consultas médicas ambulatorias y seguimiento con especialistas
Rehabilitación y fisioterapia para recuperar su fuerza y calidad de vida
Cirugías próximas que aún son necesarias como parte de su tratamiento
Martin pasó toda su vida presentándose por esta comunidad. Se aseguró de que todos estuvieran alimentados, atendidos y cuidados. Ahora nos toca a nosotros presentarnos por él. Ninguna cantidad es demasiado pequeña. $10, $25, $50, cada contribución lo acerca un paso más a su recuperación. Y si no puedes donar, por favor comparte esta página. Podría llegar a la persona que sí puede hacerlo.
Gracias por su amor, su generosidad y sus oraciones. Estamos profundamente agradecidos.






