- C
Ayuda a Carlos a volver a caminar: Apoya su recuperación tras un devastador accidente de motocicleta
*Organizador:* Fabrizio Pilato, amigo de Carlos
*Ubicación:* Nosara, Guanacaste, Costa Rica
*Objetivo:* $30,000 USD
*Recaudado hasta la fecha:* $0 (al inicio de la campaña)
---
La historia de Carlos
Hola a todos, me llamo Fabrizio y soy muy amigo de Carlos Mario Arrieta, un hombre trabajador de 33 años de Nosara, Costa Rica. Carlos siempre ha sido de esas personas que iluminan cualquier espacio con su energía y determinación. Ha dedicado su vida a la construcción, remodelando casas y arreglando cosas para su comunidad; siempre activo, siempre avanzando. Pero el 1 de abril de 2025, todo cambió en un instante cuando un conductor imprudente cruzó frente a su motocicleta frente al edificio de ICE en Nosara. Carlos salió despedido de su motocicleta, sufriendo lesiones que pusieron en peligro su vida y que casi le costaron la vida.
"Volvía del trabajo a mi casa y, por desgracia, un tipo cruzó su coche justo delante de mi moto. Salí volando y me dañó la vena femoral, la que bombea la sangre. Casi me desangro en el acto", compartió Carlos. Los bomberos y la Cruz Roja lo llevaron de urgencia al hospital, donde los médicos inicialmente querían amputarle el pie debido a la gravedad del daño. Soportó cuatro cirugías agotadoras a través del sistema de salud pública de Costa Rica (INS), pero su seguro ya no está disponible, lo que le impide costear los procedimientos críticos restantes.
Las lesiones de Carlos son extensas: fractura de tibia y peroné, luxación de rodilla, rotura de tendones y meniscos, y fractura de meseta tibial. Su rodilla también tiene un tendón lateral roto y ligamentos dañados; problemas que requieren cirugía especializada para que pueda volver a caminar. "La herida es de la operación en el hospital... Me rompí la tibia y el peroné, me luxé la rodilla y mucho más en la pierna. Encontraron tendones rotos, meniscos rotos y placas tibiales rotas. Eso es lo que más me preocupa, porque es el punto de apoyo para caminar", explicó.
Durante los últimos tres meses, Carlos ha estado confinado a una silla de ruedas y a una cama, dependiendo de analgésicos y muletas para sobrevivir. Este accidente ha sido un "freno" en su vida, frenando sus sueños de construir su propia casa, jugar al fútbol con amigos, correr, montar en motocicleta y disfrutar de la vida activa que una vez conoció. "Siempre he sido un joven lleno de energía; me encanta trabajar y todo. Ahora, estar aquí así ha sido muy duro", dice. El desgaste psicológico ha sido inmenso: noches de insomnio, dolor y desesperación en el hospital, donde los médicos una vez le dijeron que tendrían que amputarle el pie. Verme con fijadores en el pie, cómo se veía mi pie, cómo estaba... fue muy difícil. Noches sin dormir, dolor, desesperación.
A pesar del trauma, Carlos se mantiene notablemente positivo y con una fe inquebrantable, negándose a guardar rencor hacia el conductor que huyó del lugar (aunque ya ha sido identificado). Una larga demanda podría llevar años, y Carlos necesita ayuda ya. "No le guardo rencor a quien me hizo esto; no quiero culpar a nadie. Solo quiero volver a caminar y volver a ser como antes", me dijo. "Dios ha sido fundamental en mi vida... Me ha dado la paz y la tranquilidad que necesito. Son momentos difíciles, pero son cosas del destino, y solo puedo seguir adelante".
Carlos está recurriendo a un hospital privado, CIMA en San José, Costa Rica, para la cirugía urgente que necesita: una operación para reparar su pie hasta recuperar aproximadamente el 80% de su función, seguida de meses o incluso años de rehabilitación. Sin esto, su recuperación podría estancarse, dejándolo sin poder trabajar ni vivir de forma independiente. Agradece estar vivo y atribuye a su fe y a su familia el apoyo que le han dado: "Doy gracias a Dios porque me tiene vivo aquí ahora mismo... Con mi apoyo, mucha gente depende de mí; no solo yo, sino también mi familia, mis hijos".
Cómo ayudará tu apoyo
Nuestro objetivo es recaudar $30,000 USD para cubrir:
• El costo total de la cirugía en el Hospital CIMA, incluyendo las pruebas preoperatorias, el procedimiento y los cuidados postoperatorios (estimado entre $20,000 USD y $25,000 USD).
• Medicamentos, manejo del dolor y sesiones de fisioterapia durante la recuperación.
• Transporte a San José, equipo de adaptación como muletas o una silla de ruedas de mejor calidad, y cualquier modificación en el hogar para facilitar la accesibilidad.
• Apoyo por la pérdida de ingresos mientras Carlos no pueda trabajar, para asegurar que su familia se mantenga a flote.
Cada dólar cuenta, ya sean $5, $50 o más. Si superamos nuestra meta, los fondos adicionales se destinarán a la rehabilitación continua y a cualquier necesidad médica inesperada.
Por qué esto importa
Carlos no solo lucha por sí mismo; es un pilar para su familia y su comunidad. Antes del accidente, era el tipo que te arreglaba el techo o remodelaba tu casa con una sonrisa. Ahora, está enfocado en una sola cosa: recuperarse. "Sueño con volver a caminar, trabajar, luchar y salir adelante", dice. Tu donación no es solo dinero; es esperanza, es un paso hacia la normalidad, es una forma de demostrarle a Carlos que no está solo.
Por favor, dona.
### English ###
Help Carlos Walk Again: Support His Recovery After a Devastating Motorcycle Accident
*Organizer:* Fabrizio Pilato, Carlos's friend
*Location:* Nosara, Guanacaste, Costa Rica
*Goal:* $30,000 USD
*Raised to Date:* $0 (at the start of the campaign)
---
Carlos's Story
Hi everyone, my name is Fabrizio and I'm a good friend of Carlos Mario Arrieta, a hardworking 33-year-old from Nosara, Costa Rica. Carlos has always been one of those people who brightens up any space with his energy and determination. He has dedicated his life to construction, remodeling homes and fixing things for his community; always active, always moving forward. But on April 1, 2025, everything changed in an instant when a reckless driver crossed in front of his motorcycle in front of the ICE building in Nosara. Carlos was thrown from his motorcycle, suffering life-threatening injuries that nearly cost him his life.
"I was driving home from work and, unfortunately, a guy drove right in front of me. I went flying and damaged my femoral vein, the vein that pumps blood. I almost bled to death," Carlos shared. Firefighters and the Red Cross rushed him to the hospital, where doctors initially wanted to amputate his foot due to the severity of the damage. He endured four grueling surgeries through Costa Rica's public health system (INS), but his insurance is no longer available, preventing him from affording the remaining critical procedures.
Carlos's injuries are extensive: a fractured tibia and fibula, a dislocated knee, torn tendons and meniscus, and a tibial plateau fracture. His knee also has a ruptured lateral tendon and damaged ligaments; issues that require specialized surgery for him to walk again. "The injury is from the operation at the hospital... I broke my tibia and fibula, I dislocated my knee, and much more in my leg. They found torn tendons, torn meniscus, and broken tibial plates. That's what worries me most, because it's the fulcrum for walking," he explained.
For the past three months, Carlos has been confined to a wheelchair and bed, relying on painkillers and crutches to survive. This accident has been a "brake" on his life, halting his dreams of building his own house, playing soccer with friends, running, riding his motorcycle, and enjoying the active life he once knew. "I've always been a young man full of energy; I love working and everything. Now, being here like this has been very hard," he says. The psychological toll has been immense: sleepless nights, pain, and despair in the hospital, where doctors once told him they would have to amputate his foot. Seeing me with braces in my foot, seeing how my foot looked, how it was... it was very difficult. Sleepless nights, pain, despair.
Despite the trauma, Carlos remains remarkably positive and displays unwavering faith, refusing to hold a grudge against the hit-and-run driver (even though he has since been identified). A lengthy lawsuit could take years, and Carlos needs help now. "I don't hold a grudge against whoever did this to me; I don't want to blame anyone. I just want to walk again and be the way I was before," he told me. "God has been instrumental in my life... He has given me the peace and tranquility I need. These are difficult times, but these are fate's doings, and I can only move forward."
Carlos is turning to a private hospital, CIMA in San José, Costa Rica, for the urgent surgery he needs: an operation to repair his foot until he regains approximately 80% of its function, followed by months or even years of rehabilitation. Without this, his recovery could stall, leaving him unable to work or live independently. He is grateful to be alive and attributes the support he has received to his faith and family: "I thank God for having me alive here right now... With my support, many people depend on me; not just me, but also my family, my children."
How Your Support Will Help
Our goal is to raise $30,000 USD to cover:
• The total cost of surgery at CIMA Hospital, including preoperative testing, the procedure, and postoperative care (estimated between $20,000 USD and $25,000 USD).
• Medications, pain management, and physical therapy sessions during recovery.
• Transportation to San José, adaptive equipment such as crutches or a better wheelchair, and any home modifications to improve accessibility.
• Support for loss of income while Carlos is unable to work, to ensure his family stays afloat.
Every dollar counts, whether it's $5, $50, or more. If we exceed our goal, additional funds will go toward ongoing rehabilitation and any unexpected medical needs.
Why This Matters
Carlos doesn't just fight for himself; he's a pillar for his family and his community. Before the accident, he was the guy who fixed your roof or remodeled your home.
