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Hola
soy Janoska
Hoy escribo desde un lugar de mucha vulnerabilidad.
Hace poco pasé por una cirugía. Mi cuerpo aún está en proceso de sanidad y enfrento una condición llamada estrechez de esófago, lo que hace algo tan básico como comer un verdadero desafío. Hay días en los que el dolor, el cansancio y la incertidumbre pesan más que el cuerpo mismo.
A esto se suma una realidad difícil: me encuentro fuera de estatus legal en este país. Eso significa que no tengo acceso normal a trabajo estable, a ayuda médica adecuada ni a muchas oportunidades que otros dan por sentadas. Cada paso se vuelve más complicado cuando sabes que no puedes pedir ayuda con libertad.
Estoy en un tiempo donde no puedo sostenerme sola como antes. Donde la fortaleza no siempre alcanza y la fe se vive día a día, a veces con lágrimas, a veces con esperanza silenciosa.
No comparto esto para causar lástima, sino para caminar en verdad. La Palabra dice que somos un solo cuerpo, y cuando uno duele, todos somos llamados a acompañar. Hoy me toca a mí estar en este lugar.
Si Dios pone en tu corazón sembrar una ofrenda, será de gran ayuda para cubrir necesidades básicas, cuidados médicos y este tiempo de recuperación. Y si no puedes dar, tus oraciones también son un regalo inmenso.
Creo profundamente que Dios no se olvida de Sus hijos, aun en los valles más estrechos. Confío en que Él usa a personas con corazones sensibles para ser respuesta.
Gracias por leer, por orar y por caminar conmigo en este proceso.
Que Dios te multiplique en gracia y en misericordia





