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Hola a todos,
El pasado sábado 5 de marzo tuve un accidente en bicicleta. No vi un nuevo tope en la calle, lo que provocó que saliera volando y cayera con fuerza. Como resultado, sufrí una dislocación en la rodilla izquierda y una fractura en el radio de mi brazo izquierdo.
La dislocación fue atendida en el lugar por un paramédico después de 30 minutos. A pesar de haber recolocado la rodilla, el dolor seguía siendo intenso. Me llevaron a la Cruz Verde, donde me realizaron radiografías y descubrieron que tenía una fractura desplazada en la meseta tibial y posible daño en los ligamentos cruzados. Me ofrecieron la posibilidad de operarme ahí, pero al no contar con seguro médico, el tiempo de espera era de al menos dos semanas y debía conseguir donadores y materiales antes de la cirugía.
Además, mi brazo sufrió una fractura no desplazada en el radio, que debería sanar con un yeso en algunas semanas.
Regresé a casa con ambos miembros inmovilizados, pero la noche fue extremadamente dolorosa y no pude dormir. Al día siguiente, mi novia regresó de la Ciudad de México para ayudarme. Inicialmente, la idea era viajar allá para operarme, pero el dolor era tan intenso que el traslado habría sido muy difícil. A través de un amigo, encontré al Dr. Julio Morales de la Fuente, un especialista en traumatología y cirugía artroscópica, quien programó mi cirugía en el Hospital de Padua en Guadalajara para el lunes 31 de marzo.
La operación duró entre dos y tres horas. Me colocaron dos placas de acero y alrededor de 12 tornillos en la meseta tibial. Permanecí hospitalizado dos días más y, afortunadamente, no hubo complicaciones. El doctor no encontró daño en los tendones y, hasta ahora, no sospecha lesiones en el cartílago.
Hoy finalmente pude regresar a casa en ambulancia. No debo apoyar el pie durante aproximadamente tres meses para permitir que el hueso sane correctamente. Me colocaron una férula postoperatoria con un rango de movimiento de 60° para comenzar a hacer movimientos suaves y evitar la rigidez. En tres semanas tengo una cita de seguimiento donde se evaluará mi progreso y se ajustará el tratamiento.
Ahora me encuentro en casa, dependiendo de una silla de baño y un orinal para mis necesidades básicas. Mi novia ha sido un ángel en todo este proceso, incluso ha considerado dejar su trabajo temporalmente para cuidarme. Su madre también me ha apoyado económicamente, pero esta situación ha sido un golpe muy fuerte para mis finanzas.
Los gastos médicos han sido muy elevados, y todavía necesito cubrir mis próximas citas y el tratamiento de fisioterapia para poder recuperar la movilidad de mi pierna. Estoy buscando un fisioterapeuta a domicilio con costos accesibles para iniciar mi rehabilitación lo antes posible.
Por eso, hoy recurro a ustedes. Cualquier aporte, por pequeño que sea, será de gran ayuda para mi recuperación. También agradecería mucho que compartieran mi historia para que más personas puedan conocer mi situación y apoyarme en este proceso.
Gracias de todo corazón por leer y por cualquier ayuda que puedan brindarme.





