- L
Mi nombre es Iliana Ramírez, tengo 33 años, y hoy me encuentro enfrentando la batalla más difícil de mi vida. Hace unos meses recibí la noticia que nunca imaginé escuchar: fui diagnosticada con cáncer de mama con ganglios linfáticos afectados. Desde entonces, mi vida y la de mi familia han cambiado por completo.
Soy hija única y mi único apoyo es mi padre, quien hace todo lo posible por ayudarme, pero la carga es muy grande. Tengo cuatro hijos maravillosos, de 4, 9, 10 y 15 años, quienes dependen totalmente de mí. Ellos son mi motor, mi razón para seguir luchando cada día, aunque el camino sea duro y lleno de incertidumbre.
Las quimioterapias, las citas médicas y los tratamientos me han dejado sin fuerzas físicas y también nos han llevado a una situación económica muy difícil. Nos está costando mucho cubrir los gastos básicos como la renta, los alimentos y las necesidades esenciales de mis hijos. Además, no contamos con un carro, lo que complica aún más mi día a día: llevar a mis niños a la escuela, ir al mercado o acudir a mis tratamientos médicos se convierte en un gran desafío.
Por eso, con mucha humildad, hoy levanto la voz y pido ayuda. Cualquier aportación, por pequeña que parezca, hará una enorme diferencia en nuestra vida. Su apoyo no solo me permitirá seguir mi tratamiento y cubrir nuestras necesidades más urgentes, sino que también me dará la oportunidad de ofrecerle a mis hijos un poco de estabilidad y esperanza en medio de tanta adversidad.
Desde lo más profundo de mi corazón, les agradezco por tomarse el tiempo de leer mi historia y por cualquier ayuda que puedan brindarnos. Su solidaridad y sus oraciones son un regalo invaluable en esta lucha.





