- S
- E
- D
Cooper, Cuki, Currusquidus, Cuscús… o cualquiera de los mil motes con los que le llamo, llegó a mi vida hace ya 13 años. Adoptarlo fue una de las primeras decisiones importantes que tomé al cumplir la mayoría de edad, y desde entonces ha sido mucho más que un perro para mí: ha sido mi compañero de vida, mi familia, mi hijito.
Hemos compartido una vida juntos. Viajes, mudanzas, rutinas, días buenos y días difíciles. En todo ese tiempo, Cooper siempre ha estado a mi lado, dándome una compañía que no se puede explicar con palabras.
Pero este último año la edad ha empezado a pasarle factura. Han llegado los achaques, las visitas al veterinario, las pruebas, los tratamientos… y también unos gastos que se han ido acumulando más de lo que me gustaría reconocer.
Ahora nos enfrentamos a algo todavía más duro: Cooper tiene edema corneal. Esto significa que el líquido del interior de su ojo se filtra hacia la córnea y se acumula en ella, provocando úlceras, dolor y una pérdida progresiva de visión. Su córnea se vuelve cada vez más opaca, la luz le molesta, y poco a poco le cuesta más ver y hacer una vida normal sin dolor.
La operación que necesita asciende a casi 3000€, y ahora mismo es un gasto muy difícil de asumir para mí.
Me cuesta muchísimo pedir ayuda, pero cualquier pequeño granito de arena puede marcar una diferencia enorme. Cada aportación nos acerca un poco más a conseguir que Cooper recupere calidad de vida, alivie su dolor y pueda volver a ver las palomas que tanto le gusta intentar cazar (aunque no ha cazado una en su vida… así que Cooper, la vista no es tu excusa ).
Gracias de corazón por tomarte el tiempo de leer nuestra historia, por compartirla o por ayudarnos de cualquier forma. ❤️






