Me llamo Fernando González, y me rompe el corazón ver a los perritos de la calle bebiendo agua de charcos sucios y buscando comida entre la basura. Por eso estoy creando comederos comunitarios en lugares estratégicos, para que tengan agua limpia y alimento todos los días. El reto es grande, pero no me rendiré; juntos podemos darles una vida un poco más digna y llena de cuidado.


