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¿Te imaginas ir a la escuela con miedo, por que hay delincuencia y narcotráfico en el lugar donde vives?
Para miles de niñas, niños y adolescentes en diversos municipios de Chihuahua, México, esta es su realidad al despertar. Caminar por calles donde el silencio es ley y la violencia es el paisaje cotidiano ha transformado su infancia en un estado de alerta permanente.
Para tratar de mejorar su realidad, en asociación civil FELIPA, A.C. trabajamos formando espacios seguros dentro de las escuelas, les llamamos comunidad de diálogo, aplicamos la metodología P4C philosophy for children para ayudar a que desarrollen habilidades de paz y ejerciten su ciudadanía de forma crítica, cuidadosa y no violenta en busca de formar comunidad y que logren encontrar mejores formas de transitar la dura realidad que enfrentan.
Una vez a la semana, una persona facilitadora de FELIPA, A.C. va a su escuela para moderar las sesiones de comunidad de diálogo donde son ellas y ellos quienes proponen los temas, hablan y analizan lo que les preocupa y necesitan que se escuche, las niñas en México tienen pocos espacios públicos para ser escuchados y dar su punto de vista de lo que pasa en su ciudad.
En FELIPA, A.C. hay ya 2 500 niñas, niños y adolescentes participando, quienes asisten a 24 escuelas de zona que enfrentan alta incidencia delictiva, pero en este momento, necesitamos ayuda para continuar haciéndolo. Con los incrementos de aranceles, los enfrentamientos entre cárteles, las deportaciones desde Estado Unidos se ha incrementado la necesitad y nos están recortando los fondos que financian nuestras actividades.
No queremos cerrar los espacios de comunidad de diálogo P4C, apóyanos con tu donativo para poder seguir yendo a las escuelas a escuchar e impulsar el diálogo y acción de la comunidad como acción pacífica ante la violencia local.
La cruda realidad en el norte de México
Vivir en municipios con alta presencia de grupos delictivos no solo afecta la seguridad física; fractura el futuro. En el estado de Chihuahua, México la violencia ha alcanzado niveles alarmantes:
• Reclutamiento forzado: Se estima que los grupos delictivos ven en la deserción escolar —que en zonas rurales y periféricas de Chihuahua es crítica— una oportunidad para reclutar infancias y adolescencias desde los 12 años.
• Trauma crónico: El 70% de los menores en zonas de conflicto presentan síntomas de estrés postraumático, lo que nubla su capacidad de aprendizaje y su visión del mañana.
• Orfandad y abandono: Cientos de niños han perdido a sus padres a manos de la violencia, quedando a merced de un entorno que les dice que la única forma de sobrevivir es siendo más fuertes o más violentos que el de enfrente.
El refugio del pensamiento: Las Comunidades de Diálogo
En medio de este caos, hemos construido un oasis: las Comunidades de Diálogo Filosófico.
Aquí, los niños no reciben órdenes ni memorizan datos. Se sientan en círculo y, por primera vez, se les pregunta: ¿Qué piensas tú?. A través de la filosofía para niños, ellos aprenden a:
• Fortalecer su pensamiento crítico: Logran identificar los engaños del discurso del narcotráfico que les promete dinero fácil.
• Construir ética desde el cuidado: Entienden que el otro no es un enemigo, sino un compañero con el cual construir sentido.
• Resiliencia emocional: El diálogo les permite ponerle nombre a su miedo, transformando el trauma en palabras y la impotencia en criterio propio.
La filosofía no es un lujo aquí; es una herramienta de supervivencia. Es el escudo intelectual que les permite decir "no" cuando el entorno les presiona a decir "sí".
Lo que está en juego: El peligro de que el diálogo se detenga
Hoy, este proyecto corre el riesgo de desaparecer por falta de fondos. Si dejamos de tener estas comunidades de diálogo, el vacío no se quedará solo. Ese espacio será llenado por el ruido de la calle, por la desesperanza y por la oferta de aquellos que solo buscan usarlos como piezas de una guerra que no les pertenece.
Sin estas sesiones, perderemos la oportunidad de que una niña en la Sierra Tarahumara o un joven en las colonias periféricas de Ciudad Juárez sepa que su voz tiene valor. Al apagar el diálogo, dejamos a la niñez a solas con sus miedos.
Tu donación es una semilla de libertad
Estamos recaudando fondos para mantener vivos estos espacios, pago a facilitadoras capacitadas y proveedores, materiales didácticos y transporte a las zonas más alejadas de Chihuahua.
Con $12 DLLS ($200 MNX), financias el material didáctico de un niño para todo un ciclo.
Con $30 DLLS ($500 MNX) , permites que una facilitadora llegue a una comunidad alejada.
Con tu apoyo mensual, aseguras que el círculo de diálogo no se rompa.
No podemos cambiar la geografía de Chihuahua de la noche a la mañana, pero sí podemos cambiar lo que ocurre dentro de la mente de quienes heredarán este estado. Ayúdanos a que el pensamiento sea más fuerte que el miedo.
Dona hoy y ayúdanos a que sigan preguntando, pensando y transformando su mundo.






