Mi tía siempre fue una fuente de luz. Su sonrisa bonita, y sus detalles de generosidad nos hacían sentir amados y especiales a todos.
Hoy esa luz se está apagando, y el dolor de verla partir es indescriptible. El cáncer, ha avanzado sin pausa.
Ya no hay más tratamientos. No hay más opciones. Solo esperamos en la voluntad de Dios. Confiamos en que el tiene la última palabra a pesar de los diagnósticos. Nuestra esperanza está en Él.
Estamos recaudando fondos para cubrir los gastos que este momento tan difícil trae consigo.
Pero más allá de lo económico, cada granito de arena que puedan aportar es un regalo de Dios para nuestras vidas.
Su apoyo no solo aligera la carga, sino que es un acto de amor que llega en el momento perfecto. Cada donación, sin importar el monto, es una chispa de esperanza, una mano extendida en un momento de desesperación.
Si puedes ayudarnos, será un regalo inmenso, algo que siempre llevaremos en el corazón.
Gracias por ser parte de este último tramo, por hacernos sentir que no estamos solos.
Su sobrina
Organizer and beneficiary
Fanny Guana Gramal
Beneficiary




