- M
- J
- J
Mi padre, el Dr. Frankie Medina, ha dedicado su vida a servir a los demás. Como médico del pueblo, nunca negó ayuda a nadie, atendiendo a pacientes sin importar su capacidad de pago, brindando alivio y esperanza a quienes más lo necesitaban. Pero hoy, él es quien necesita nuestra ayuda.
Hace 10 meses, la vida de mi padre cambió drásticamente. Ha sufrido varios derrames cerebrales que lo han dejado completamente incapacitado. Ya no puede moverse, pasa sus días postrado en cama, luchando contra un dolor constante que ningún medicamento parece calmar. El hombre fuerte y dedicado que una vez caminaba incansablemente por los pasillos de su clínica para atender a otros, hoy no puede dar ni un solo paso. Su oficina, ese lugar donde tantas vidas fueron sanadas, tuvo que cerrar. Ahora, su mayor batalla es por su propia vida.
Su condición requiere un traslado urgente a Estados Unidos para recibir la atención especializada que en Puerto Rico no está disponible. La única opción viable es una ambulancia aérea, pero los costos son extremadamente altos y están fuera de nuestro alcance.
Por eso, hoy les pido con humildad que nos ayuden a llevar a mi padre donde pueda recibir la atención que merece. Él dedicó su vida a sanar a otros; ahora, nosotros podemos unirnos para ayudarlo a él. Cada donación, por pequeña que sea, nos acerca a darle una oportunidad de luchar con dignidad. Si no pueden donar, les ruego que compartan esta historia.
No dejemos que un hombre que dio tanto por su comunidad enfrente esta batalla solo. Ayudemos al Dr. Medina a recibir la atención que necesita.

