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hoy escribo estas palabras con el corazón completamente destrozado.
Mi hermano llegó a Estados Unidos buscando protección y un futuro mejor para sus hijos. Tenía su proceso de asilo pendiente y contaba con TPS. Creía que estaba haciendo las cosas correctamente. Creía que estaba seguro.
Pero fue detenido tras una parada policial y posteriormente deportado a Venezuela, el país del que había salido huyendo por seguridad.
Al llegar a Venezuela, lo asesinaron.
Todavía me cuesta escribirlo. Todavía no entiendo cómo algo tan injusto puede ser real.
Mi hermano no era un número de caso.
Era padre.
Era el único sustento de sus hijos.
Era un hombre trabajador, responsable y lleno de sueños.
Hoy sus hijos quedan sin su papá.
Y nuestra familia, rota para siempre.
Estamos recaudando fondos para:
• Cubrir los gastos funerarios.
• Apoyar económicamente a sus hijos en este momento tan difícil.
• Ayudar con los gastos urgentes que esta tragedia ha generado.
Cualquier aporte, por pequeño que sea, significa muchísimo para nosotros. Y si no puedes donar, compartir esta campaña también nos ayuda enormemente.
Gracias por leer, por sentir y por no ser indiferentes.
Mi hermano merecía vivir.
Sus hijos merecen apoyo.
Y nuestra familia necesita ayuda.
Con gratitud y el corazón en la mano, Marco carrillo



