Hace solo dos meses adopté a Mandi. Llegó a mi vida sin hacer ruido, como hacen los seres que vienen a quedarse. Es joven, cariñosa, y desde el primer día se ha adaptado con una dulzura que desarma.
Llego con problemas en un ojo. Tras semanas de tratamientos y visitas veterinarias, el diagnóstico ha sido claro: secuestro corneal, una enfermedad dolorosa que solo se soluciona con cirugía. Sin ella, puede perder el ojo y vivir con dolor crónico.
La operación es urgente… y muy cara. El presupuesto supera los 800 euros, una cantidad que ahora mismo no puedo asumir. Mi situación económica es complicada y, aunque jamás dudaría en hacer todo lo posible por ella, esta vez no llego sola.
Mandi no se queja. No se rasca. Confía. Y eso duele más que cualquier factura.
Por eso pido ayuda. Cada aportación, por pequeña que sea, suma. Y si no puedes donar, compartir esta campaña también es una forma enorme de ayudar.
Prometo transparencia total: el dinero recaudado irá íntegramente destinado a la cirugía y tratamiento veterinario. Si se recauda más de lo necesario, se donará a protectoras o a otros animales que lo necesiten.
Gracias por leer, por empatizar y por tender la mano cuando más falta hace.
Porque salvar un ojo es importante, pero salvar una vida sin dolor lo es aún más.
Con todo mi agradecimiento,

