- A
- Y
Hay personas que, sin importar lo poco que tengan, lo dan todo. Mi mamá, Alma Rosa es una de ellas. A sus 70 años, ha sido madre y padre al mismo tiempo, sosteniéndome a mi, su única hija, con amor incondicional y, en los últimos años, ha encontrado en sus nietos de 6 y 3 años su mayor alegría, su razón de ser.
Siempre fue una mujer fuerte, independiente y llena de vida. Aunque no tenía lujos, lo que sí tenía –y sigue teniendo– es un corazón inmenso. Su amor no conoce condiciones ni límites: ha sido el pilar de mi vida, la abuela amorosa que cuida, juega y enseña a sus nietos, y una persona que da sin esperar nada a cambio.
Hace poco sufrió la pérdida de su fiel compañero, su perrito Brownie, un chihuahua que la acompañó por años. Fue un golpe duro para ella, pero siguió adelante porque su mayor felicidad era seguir viendo crecer a sus nietos, ser testigo de sus risas, de sus abrazos, de sus primeras palabras y sus travesuras.
Pero ahora, Alma Rosa necesita de nosotros.
Hace unos días, su vida cambió de un momento a otro. Un dolor que parecía insignificante terminó siendo un diagnóstico devastador: cáncer de vejiga metastásico en la columna vertebral. El tumor creció tanto que comenzó a presionar sus riñones, poniendo en peligro su vida. Urgentemente tuvo que ser operada, pero el daño es grande.
Hoy Alma Rosa está postrada en una cama, inmóvil, con un dolor insoportable. La mujer que antes corría detrás de sus nietos, que los cargaba y los dormía en sus brazos, hoy no puede moverse. Su mayor deseo es simple, pero desgarrador: volver a caminar para poder abrazar a sus nietos.
Para lograrlo, necesita una vertebroplastia urgente, un procedimiento que aliviará su dolor y le permitirá recuperar la movilidad. Su costo es de $200,000 pesos, pero eso no es todo. También requiere un PET Scanner de $70,000 pesos, radioterapias, quimioterapias y más tratamientos oncológicos. Toda la familia estamos haciendo hasta lo imposible para recaudar fondos para su recuperación, pero los costos son inalcanzables.
Aún con todo esto, Alma Rosa no pierde la fe. Cree en los milagros. Cree en la bondad de la gente.
Hoy tú puedes ser parte de ese milagro. Cada peso cuenta, cada donación acerca a Alma Rosa a ese sueño tan simple, pero tan significativo: volver a caminar, jugar con sus nietos, recuperar su vida y luchar de pie contra éste terrible cáncer que llegó a su vida.
El sector de medicina pública, enfrenta una escasez de medicamentos y largos tiempos de espera que nos ponen en una situación desesperante. Cualquier cantidad ayuda. Si alguna vez una persona buena cambió tu vida con un gesto desinteresado, esta es tu oportunidad de hacer lo mismo por alguien que ha dado todo sin pedir nada a cambio.
Ayúdanos a compartir ésta historia y a salvar a mi mamá, Alma Rosa. Ella haría lo mismo por ti.
**Actualización 1ero de Abril: ha pasado ya mes y medio desde el diagnóstico. Un mes y medio donde mi vida se detuvo pero al mismo tiempo el mundo sigue girando y las cuentas siguen creciendo. Hemos avanzado con su tratamiento en el IMSS sin embargo en el camino han salido dificultades que por la urgencia hemos tenido que atender en clínicas privadas: infecciones severas, catéteres, radioterapias paliativas y un sin fin de gastos que está siendo retador afrontar, agradezco a todos y cada uno de ustedes por su ayuda que sin duda han hecho este camino menos complicado **
***
There are people who, no matter how little they have, give everything. My mom, Alma Rosa, is one of them. At 70 years old, she has been both mother and father to me, her only daughter, supporting me with unconditional love. In recent years, she has found her greatest joy in her grandchildren, ages 6 and 3—her reason for living.
She has always been a strong, independent woman, full of life. Though she never had luxuries, what she did—and still does—have is a heart of gold. Her love knows no limits: she has been the pillar of my life, the devoted grandmother who nurtures, plays, and teaches her grandkids, and a person who gives without expecting anything in return.
Not long ago, she suffered the loss of her loyal companion, Brownie, a tiny chihuahua who had been by her side for years. It was a heartbreaking loss, but she kept going because her greatest happiness was watching her grandchildren grow—witnessing their laughter, their hugs, their first words, and their mischievous adventures.
But now, Alma Rosa needs us.
Just a few days ago, her life changed in an instant. A pain that seemed insignificant turned into a devastating diagnosis: metastatic bladder cancer in her spine. The tumor grew so much that it began pressing against her kidneys, putting her life at risk. She had to undergo emergency surgery, but the damage is severe.
Today, Alma Rosa is bedridden, unable to move, suffering unbearable pain. The woman who once ran after her grandkids, carried them in her arms, and rocked them to sleep can no longer move. Her greatest wish is simple but heartbreaking: to walk again so she can hug her grandchildren.
To make that happen, she urgently needs a vertebroplasty, a procedure that will relieve her pain and help her regain mobility. The cost is $200,000 MXN ($11,500 USD), but that’s not all. She also needs a PET scan ($70,000 MXN / $4,000 USD), radiation therapy, chemotherapy, and ongoing oncological treatments. Our family is doing everything possible to raise the necessary funds, but the costs are overwhelming.
Even with all of this, Alma Rosa has not lost faith. She believes in miracles. She believes in the kindness of people.
Today, you can be part of that miracle. Every dollar counts, every donation brings Alma Rosa one step closer to her dream—one that is so simple, yet so meaningful: to walk again, to play with her grandchildren, to reclaim her life, and to fight this terrible disease standing tall.
Public healthcare is facing a shortage of essential medications, and long wait times are making our situation even more desperate. Any amount helps. If a kind person has ever changed your life with a selfless gesture, this is your chance to do the same for someone who has always given everything without asking for anything in return.
Please help us share this story and save my mom, Alma Rosa. She would do the same for you.

