}Hello everyone, friends, family, and kind-hearted people:
Today we reach out to you with completely broken hearts. Our beloved cousin, Melida Valladares, has passed away after a long and tireless battle with cancer. She fought like a warrior until her last breath, driven by her love for her son. Sadly, today we must say goodbye to her, leaving behind a young baby boy of just a year and a half old.
Melida Valladares' greatest wish was to return to her homeland, and our absolute priority is to fulfill her last wish: that she may rest in peace in her native country of Ecuador, surrounded by her loved ones.
Unfortunately, her family in Ecuador is of very limited means and does not have the financial resources to cover the very high costs of repatriation and funeral expenses. This situation is completely beyond our capabilities at this time of such vulnerability and grief.
We appeal to your generosity and solidarity to bring her home and, as much as possible, provide support for her young son's future. Any donation, no matter how small, is a great relief to us. If you are unable to contribute financially, we sincerely ask that you help us share this message and keep us in your prayers.
We are eternally grateful for every expression of love, every prayer, and every little bit of help during this dark time. May God bless you and multiply your support.
}Español:Hola a todos, amigos, familiares y personas de buen corazón:
Hoy nos dirigimos a ustedes con el corazón completamente roto. Nuestra querida prima, Melida Valladares, ha fallecido tras una dura e incansable batalla contra el cáncer. Luchó como una guerrera hasta el último suspiro, impulsada por el amor a su hijo. Lamentablemente, hoy nos toca despedirla, y deja en la orfandad a un pequeño bebé de apenas un año y medio de edad.
El mayor deseo de Melida Valladares era regresar a su tierra, y nuestra prioridad absoluta es cumplir su última voluntad: que pueda descansar en paz en su país natal, Ecuador, cerca de los suyos.
Lamentablemente, su familia en Ecuador es de recursos muy humildes y no cuenta con la solvencia económica para cubrir los altísimos costos de la repatriación y los gastos fúnebres. Esta situación supera por completo nuestras posibilidades en este momento de tanta vulnerabilidad y dolor.
Acudimos a su generosidad y solidaridad para poder llevarla de regreso a casa y, en la medida de lo posible, brindar un soporte para el futuro de su pequeño hijo. Cualquier donación, por pequeña que sea, es un gran alivio para nosotros. Si no les es posible aportar económicamente, les pedimos de todo corazón que nos ayuden a compartir este mensaje y que nos tengan en sus oraciones.
Agradecemos infinitamente cada muestra de cariño, cada oración y cada grano de arena en este momento tan oscuro.
Que Dios los bendiga y multiplique su ayuda.

