- J

Hola a todos,
Con el corazón en mil pedazos, les escribo para pedir ayuda urgente por Nala, mi gata Maine Coon de apenas 2 añitos, mi compañera, mi niña, el amor de mi vida desde que llegó a casa.
La noche del jueves, Nala cayó desde el balcón de un séptimo piso. Se escapó por una ventana entreabierta mientras cenábamos… y aunque siempre he tenido muchísimo cuidado y miedo con esto, esa noche ocurrió lo que más temía. Al no encontrarla por ningún lado, bajamos con el alma en vilo… y la encontramos debajo de un coche, herida pero luchando por vivir.
Desde entonces, todo ha sido una montaña rusa de miedo, dolor y lágrimas.
Una pesadilla que aún no termina.
La llevamos al veterinario entre llantos, pensando que no llegábamos, porque se me dormía en los brazos y temía perderla en cualquier momento.
Cada noticia como buena o mala, me ha hecho llorar. Y he llorado todos los días, por miedo, por amor o por impotencia…
Solo quiero verla bien otra vez, verla moverse, ronronear, ver a la Nala de siempre. Pero para eso necesita vuestra ayuda, y ya no puedo hacerlo sola.
Estuvo toda la noche del jueves y todo el viernes hospitalizada.
El viernes por la noche intentamos cuidarla en casa, pero no comía ni bebía.
Desde la mañana del sábado ha vuelto a estar ingresada, con suero y cuidados veterinarios intensivos.
Tiene una fractura muy grave en su patita trasera, y la única forma de que vuelva a caminar es con una operación urgente, que se realizará el miércoles, cuando haya disponibilidad de traumatólogo y ella esté más fuerte para resistirla.
Nala no es solo una gata. Es mi hogar. Es quien me acompaña cada día, se me ha partido el alma.
Ahora necesita nuestra ayuda para salir adelante. La cirugía es compleja y muy costosa, y por eso os pido con toda la humildad del mundo si podéis, colaborar con lo que esté en vuestras manos y compartais su historia. Es realmente urgente.
Cada gesto, cada ayuda, cada compartida es un rayo de esperanza para que Nala pueda recuperarse y volver a tener una vida feliz, corriendo y jugando como siempre.
Gracias de corazón por tomaros vuestro tiempo al leer esto, por la empatía y por estar aquí.
No tengo palabras suficientes para agradecer a quien forme parte de esta lucha por devolverle la vida a quien me la da cada día.
Con infinito cariño,
Beatriz.






