Mi hermano era una persona llena de vida y esperanza, siempre luchando por su bienestar y el de nuestra familia. Lamentablemente, su vida se vio truncada por la falta de atención médica adecuada mientras estaba bajo la custodia de ICE. Durante varios días, él pidió insistentemente que le dieran su medicamento, pero solo recibía la respuesta de 'mañana, mañana, mañana'. Pasó tres días inconsciente en el suelo antes de que finalmente lo recogieran, tratándolo como si no importara. Nunca nos dieron información clara sobre su estado y lo único que le proporcionaron fueron unas medias de compresión para la hinchazón de su cuerpo. Él no estaba grave, solo necesitaba su medicamento, pero se lo negaron. Esta situación ha dejado a una madre sin poder ver a su hijo después de 19 años y a una familia completamente destrozada por el dolor y la impotencia. La injusticia y el sufrimiento que hemos vivido son difíciles de expresar, pero queremos que su historia se conozca y que su memoria sea honrada. Ahora, necesitamos ayuda para poder enviar a mi hermano a nuestro país de origen y darle el descanso que merece junto a los suyos. Cualquier apoyo, por pequeño que sea, será de gran ayuda para nuestra familia en este momento tan difícil. Que Dios los bendiga por apoyarnos y acompañarnos en este doloroso camino.




