En noviembre de 2018, cuando Franciela tenía solo 11 años, su vida cambió por completo al ser diagnosticada con un tumor ependimoma cerebeloso que le ocasionó hidrocefalia. Desde entonces, su camino ha sido una lucha constante llena de cirugías, tratamientos y complicaciones que nunca imaginó enfrentar tan joven.
Su primera operación fue para colocar una válvula que ayudara a drenar el líquido en su cabeza. Días después, tuvo que ser sometida a una segunda cirugía para remover el tumor, aunque no pudo retirarse por completo debido a la zona tan delicada. Después de ello, Franciela inició 27 sesiones de radioterapia y revisiones constantes por resonancias.
Con los años, aunque el tumor mostró remisión, comenzaron a formarse quistes que crecieron y le causaron dolor de cabeza y pérdida de equilibrio.
En julio de 2025, Franciela tuvo que ser operada nuevamente. Sin embargo, esa intervención marcó el inicio de otra etapa complicada. A los 15 días, fue necesaria una segunda cirugía para colocar una nueva válvula en la parte posterior de su cabeza debido a la acumulación excesiva de líquido cefalorraquídeo. Lamentablemente, esta válvula no funcionó y tuvo que ser intervenida por tercera vez para instalarle una válvula magnética de presión súper baja, que finalmente permitió estabilizar el drenaje.
Más adelante, la derivación que va hacia el abdomen comenzó a presentar fallas y se salió en dos ocasiones, lo que obligó a realizar dos cirugías laparoscópicas adicionales.
Hoy, 7 de noviembre de 2025, Franciela sigue recuperándose, aferrándose a la esperanza y a la fe de que esta etapa tan larga, dolorosa y costosa por fin termine. Su familia la ha acompañado con amor, pero los gastos médicos ya rebasan sus posibilidades.
Si está en tu corazón apoyar a Franciela, cualquier ayuda —por pequeña que parezca— suma y significa muchísimo.
Gracias por donar, por compartir y por mantenerla en tus oraciones. ✨




